Los ‘Jotitas’ en extinción

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Jotitas

Columna del Lobo

Por Juan Carlos Esteves

“Hay que darle paso a los nuevos valores” era el deseo constante cada vez que la Blanquirroja sumaba fracasos en los procesos de eliminatoria y no llegaba a los mundiales. Así fue durante más de treinta años.

Por eso, cada vez que un futbolista de menos de veinte años realizaba una actuación medianamente buena, creíamos que ya estábamos frente a un jugador de exportación para el primer mundo del fútbol.

Así nos pasó principalmente con los “Jotitas” cuando clasificaron al mundial sub 17 el 2007. El Perú entero creyó tener la certeza que por fin había nacido la generación que iba a hacer retroceder toda la desazón acumulada del fútbol nacional.

Con Manco, Bazalar, La Torre, el “Huevito” Ruiz, Irven Avila, el “Capi” Duarte, Trujillo, se pensó que los lamentos se iban a transformar en el futuro en gratas expresiones de alegría. Sin embargo, el tiempo se encargó de demostrarnos que esa generación que había encendido ilusiones, no estaba capacitada para dar el golpe mortal al infortunio.

Precisamente, este proceso de la Blanquirroja que ha llegado al Mundial de Rusia 2018, ha evidenciado lo que todos preveían cuando miraban más a Manco en las páginas de espectáculo, que en los periódicos deportivos.

Así es, el único “Jotita” presente en la lista de Gareca en las eliminatorias y de todas maneras en el Mundial es Pedro Gallese. El resto o se quedó sin ambiciones en nuestro fútbol como Irven Avila, Trujillo y Manco, o todavía deambulan sin fortuna por la Segunda o Copa Perú. Esto, sin mencionar que la mayoría sin haber llegado a los 30 años ya se graduaron de exjugadores.

Evidentemente, ninguno de ellos como Gallese, el arquero de nuestra selección. Alguna vez crucé palabras con él, cuando su constante solamente eran sueños. Fue el suplente en el arco de los “Jotitas”, cuando el titular era Eder Hermoza. No jugó ni un segundo en el Sudamericano y menos en el mundial sub 17. Pero cuando hablaba, tenía hambre de triunfo. Por brindarle comodidad a su madre y hermanos menores, llevó una vida sana. Su primer dinero en el fútbol fue para su casa y no para la discoteca. El tiempo le dio la razón.

Hoy los “Jotitas” ya están en extinción. Pensar que luego de diez años de su aparición era la generación precisa para llevarnos a este mundial. Una pena.