Derecho de Formación

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1992
Columna En la boca del tunel
Columna En la boca del tunel

Por Fernando Jiménez

La gente está exaltada y molesta. Me siguen escribiendo. La denuncia de actos de corrupción en el fútbol de menores ha calado hondo en muchos afectados. Esto es lo que me escribe un padre de familia. “Ojalá algún día se acabe todo esto de las mafias en el fútbol. Lo peor que me pudo pasar es que me quieren cobrar 2 mil dólares por año dizque por derecho de formación. Y es un club profesional de mayor hinchada en el país. Estoy averiguando bien porque si es ilegal voy a denunciarlos ante la FIFA”. Me conmueve.

Lo llamo inmediatamente por teléfono al Dr. Javier Quintana y me dice que los derechos de formación lo paga el club que contrata. No los jugadores. “Si están haciendo eso con ese señor, es un abuso”. Le pido una entrevista para la semana que viene y accede. Le voy a llevar todas las denuncias que me llegan para empezar la campaña de moralización en el fútbol de menores. Esto es inconcebible. Esto es tarea del ente rector que no puede estar ajeno de lo que ocurre en diversos clubes profesionales que son abusivos.

Sigue escribiéndome el padre de familia. “Ningún club quiere asumir eso. Me hijo iba a jugar por un club grande, pero le dijeron que para hacerle contrato tenía que firmar un documento y establecer que él será el responsable de su derecho de formación. No pongas mi nombre, dame una semana. Tengo que pagar el derecho de formación de mi hijo y te aviso como fue la tratativa. Me da bronca porque tuve que pagar sus medicamentos cuando se lesionó gravemente. Yo corrí con todos los gastos. La pretemporada la pagamos los padres y encima querían aburrirlo a mi hijo y no lo entrenaban como debía ser. Tuve que pagar a un técnico particular para que lo entrenara. A pesar de todo eso se mantuvo como titular cinco años consecutivos”

Le pregunto si está en la academia o en la competitiva. Me dice que está en la competitiva. Me asegura que ha salido campeón en la Copa Federación, AELU y Regatas. Y sigue: “Esas lágrimas de mi hijo la van a pagar. Han promocionado a puros blanquitos y les han hecho contratos en Primera. Yo tengo todas las pruebas de lo que te estoy diciendo. Voy a vender un departamento para poder negociar con ellos. A mi hijo lo quiere un equipo de la Segunda Profesional y para no tener sorpresas quiero tener el documento que ya está arreglado el derecho de formación. Hay un dirigente que la pega de santito que me cerró varias puertas. Jalaron gente de su equipo con tarjeta. Son cientos de chicos frustrados. Alianza, la “U” y Cristal contratan muchachos que no están comprometidos con el derecho de formación. A mi hijo nunca le dieron la oportunidad, porque no deje que lo manejen los empresarios.

Triste historia que me enerva, pero ya caerán esos corruptos. Ya empieza la campaña de moralización, caiga quien caiga.