Adiós Daniel, siempre te recordaremos

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Columna En la boca del tunel
Columna En la boca del tunel

Por Fernando Jiménez

Llego en la mañana a la redacción y la noticia me impacta. Renato Landívar escribe en el grupo whatsaap que tenemos los periodistas de Todo Sport y nos comenta. “Falleció Daniel Peredo. La noticia es confirmada. Me ha contado gente de RPP de adentro, pero aún no la sueltan porque esperan que la familia de a conocer su deceso”. Nos llaman otros amigos periodistas como José Bragayrac de El Bocón y le contamos. El maneja la web de dicho diario y está certificando el hecho. Lo mismo hace Jorge Esteves y Leiter García desde Huancayo. Una pena enorme nos embarga. Lo conocimos a Daniel desde sus inicios en el periodismo.

A Daniel lo conozco desde 1989. De cuando era practicante en el diario OJO. Era un chico inquieto y sentía pasión por el periodismo. Un año después, ya cuando yo ejercía la Jefatura de Deportes de ONDA, y armamos un buen equipo de redactores, quiso venir a trabajar con nosotros. Un día Leiter García, su promoción en la universidad, me contó que Daniel le había pedido que me hablara para integrarse a nuestro plantel. No se pudo porque ya estábamos completos. En OJO conoció a Jorge Esteves, quien era editor del Suplemento Dominical. Se hicieron muy amigos. Hasta hubo visitas al hogar de Daniel en Pueblo Libre.

En 1994 fundaron ambos El Bocón. Jorge era el director y Peredo el editor. Estuvo apenas un año. Recuerdo que en un partido que jugamos Todo Sport con Global TV en la explanada del Estadio Nacional en un relámpago de medios de comunicación. En el preliminar jugó OJO contra Canal 7 y Beingolea se quedó impresionado con su zurda. Ya en los camarines, mientras nos cambiábamos Alberto me preguntó: “Mencho qué te parece si me jalo a Peredo a Global”. Le respondí que sería un buen jale y además iba a tener un buen jugador de fútbol para su equipo. Una semana después Daniel ya estaba en Global.

No fuimos grandes amigos, pero nos tuvimos siempre un respeto enorme. Hace unos años cuando salía del Metro de Pueblo Libre con mi hija Andreita, nos topamos en la puerta. Nos saludamos y le acaricio el rostro. “Linda tu nena”, me dijo sonriendo. Hace un año le preguntó a Walter Espinoza, el dueño de la tienda Comercial Walter, en el mercado de Pueblo Libre, cómo podía hacer para comprar mi libro. Me contaron que inclusive lo pidió por radio. El domingo a la mañana le entregué un ejemplar a Walter para que le regalara con una dedicatoria.

Iba a ser su primer Mundial. Inclusive escribió un libro con pastillas mundialistas contando anécdotas de todos los mundiales. Y nunca había asistido a ninguno. Para este Rusia 2018 ya estaba nominado para ir. Siento pena, realmente. Deja una esposa y dos nenas chiquitas. Dios lo tenga en su gloria.