Troglio contra Cajabamba

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Columna del Lobo
Columna del Lobo

Hay muchos extranjeros que son irrespetuosos con la tierra que les da trabajo. Podríamos hacer una lista larga en nuestro fútbol, pero vamos por un caso puntual, porque sucedió hace poco. Para ser más exactos, el domingo en la provincia de Cajabamba en Cajamarca.

“El viaje que tuvimos que hacer fue una cosa de locos” dijo Pedro Troglio, el técnico de Universitario, que cumple una irregular campaña al frente del club desde el año pasado. Todas estas quejas porque según él, la ciudad de Cajabamba no reúne las condiciones mínimas para albergar un partido de Primera División y porque la carretera para llegar a la ciudad fue casi como una tortura .

De inmediato la Municipalidad de la mencionada provincia con mucho de criterio emitió un comunicado desmintiendo todas las versiones de los cremas que en algunos casos no se ajustan a la verdad.

Para empezar Pedro Troglio, ya tiene más de un año en nuestro país y debe darse cuenta que nuestra geografía es tan diversa que en temporadas pasadas, una semana se jugaba en los 40 grados de Sullana y en la siguiente podía estar en los más de 4 mil metros de altura de Cerro de Pasco. A pesar de esta realidad, las quejas no abundaban como ahora.

Hoy también puede ser así y en los años siguientes con veinte equipos peor. El argentino, debe darse cuenta que él y su plantel desde la comodidad de la capital limeña,  no van a sufrir tanto como los mismos jugadores del UTC que son ahora locales en esa ciudad y tendrán que viajar por lo menos dos veces al mes a Cajabamba.  Por eso, el entrenador de los cajamarquinos, Franco Navarro, fue preciso y adecuado cuando señaló bastante ofuscado: “ Nosotros tenemos que ir todo el año a Cajabamba, ellos desde Lima y su tranquilidad solo una vez”.

Por eso creo que Troglio se equivoca adrede, porque estamos en el Perú y no en Suiza. Además él debe adecuarse a sus condiciones como entrenador de nivel A3, porque si fuera bueno no estaría en nuestro país, sino en el suyo, trabajando con todas las comodidades, o tal vez en Brasil o mejor dicho en Europa.

Pero como está en el Perú debe preocuparse por el nivel de su equipo que hasta el momento está por debajo de un grande como debe ser Universitario. Por eso, el año pasado tras reemplazar a Roberto Chale, cumplió una indecorosa campaña y este año está entre los últimos del campeonato y si no cambia se puede ir a la baja.

Porque el domingo, los pobladores de Cajabamba vieron por primera vez fútbol profesional y en vez de presenciar un lindo cotejo y que el estadio se transformara en una fiesta, se fueron de bruces al observar a un Universitario que solo provocaba bostezo.

Hay que tener más cuidado con lo que se dice. La indignación del pueblo de Cajabamba debe ser la incomodidad de todos. Esperemos que esos jugadores cremas, que también se quejaron desmedidamente, toda su vida jueguen en equipos grandes, porque si les toca hacerlo en un equipo de provincia, van a padecer. Hay que ser humildes y no pretendamos que todas nuestras ciudades sean como Miami.