Mundial, la justa sin igual

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Columna En la boca del tunel
Columna En la boca del tunel

 

Sigo comentándoles extractos de mi próximo libro: “Los Mundiales que Viví”. Y estamos en Argentina 78. Si bien es cierto que le habíamos ganado a Escocia y los propios jugadores de la selección no dimensionaban esa hazaña. Hace pocos meses Jaime Duarte me contó: “Sí, es verdad, estábamos felices. La estrella era el Nene por sus dos golazos. Recién cuando me fui a dormir noté lo grandioso que había sido ganarle a los escoceses y me puse a llorar sin freno. Pensaba en mis padres, en mi familia, en el país. En lo felices que debían estar. Me quedé dormido con lágrimas en los ojos y no quise despertar nunca”.

 

La prensa internacional nos elogiaba. No solo escribían sobre el triunfo peruano, sino no se explicaban como Teófilo Cubillas ejecutó un tiro libre que nunca se vió en el mundo. Se había visto la “Folha Seca” de Waldir Pereyra “Didí” en mundiales anteriores, pero Didí le pegaba con el borde interno haciendo una curva que se incrustaba en el ángulo superior derecho de los arqueros, pero lo del Nene fue al revés. Y justamente Didí había sido su maestro. Hace unos años conversando con Cubillas me contó. “Era la única forma que entre. Le dije al Jet (Muñante) salta sobre el balón que ya vi el hueco. La barrera se corrió hacia la izquierda y me dejó una luz. Ahí decidí pegarle al revés y me salió (sonríe). Nunca pensé que el mundo iba a admirar ese gol”.

 

Nos fuimos a Mendoza. Hacía un frío terrible. Juan José Tan y José Fernández, asistentes de Marcos Calderón, habían ido a espiar el partido entre Holanda e Irán, que jugaron el mismo día que Perú lo hizo ante Escocia. José me contó hace poco: “Espiamos bien bacán a Holanda. Ni entradas nos dieron para ver ese partido. Los dirigentes ni siquiera se habían preocupado de eso. Tuve que hablar con el doctor Salinas (Lito) para que nos agencie dos entradas y espiar a Holanda. Imagínate como era antes de desorganizado el fútbol peruano. Al regresar le dijimos a Marcos para dar la charla técnica y el “Oso” aceptó. Hablamos con los muchachos que la victoria era posible si no le dábamos espacios y tocábamos. Eran muy veloces y no había que dejarles huecos. Salimos ordenaditos y casi ganamos. Muñante tuvo el triunfo en sus pies, pero pateo muy despacio. Sino imagínate cómo se hubiese asombrado el mundo, si ganábamos”.

 

Éramos la “vedette” del Mundial. El Gráfico hizo su ranking y puso en su volante a Velásquez, Cueto y Cubillas. Era el mejor mediocampo del Mundial. Nos faltaba Irán y volvimos a Córdova. Estábamos agrandados. Irán fue presa fácil. Lo goleamos 4-1 y el Nene metió tres goles más. Estaba iluminado. Toda Argentina y el mundo hablaban de él. Fuimos punteros de esa serie. Y Holanda pasó segundo. Teníamos que enfrentar a Brasil, Polonia y Argentina. Muchos decían que mejor era pasar segundos para enfrentar a los europeos que sufren con nuestro toque. Y no les faltaba razón. Estaba por llegar la noche negra del despido. (CONTINUARÁ…).

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