El hombre que cambió al fútbol

0
4214
Columna En la boca del tunel
Columna En la boca del tunel

Hace unos años escuché decir a veteranos colegas en una reunión: “Havelange le dio tanto o igual de prestigio al fútbol como Pelé y Maradona”. Frase para la polémica, pero que tiene mucha certeza al ver ahora a la FIFA como la empresa multinacional más grande del mundo. El exitoso empresario brasileño, dueño de una cadena de buses en Brasil, transformó el ente rector del fútbol mundial en millones y millones de dólares, además de nuclear a más de 200 países del mundo afiliados. Es que Stanley Rous, el inglés, era un buen dirigente, pero sin mentalidad empresarial. Por eso la chapa “Havechange”, por haber cambiado el futbol y hacerlo más comercial.

 

Jean Marie Faustin Goedefroid, más conocido como Joao Havelange nació en Brasil, el 8 de mayo de 1916. Fue presidente de la FIFA desde 1974 hasta 1998. Su mejor aliado para llegar a ese sitial fue nuestro compatriota, el doctor Teófilo Salinas “Lito” Fuller, quien viajó a África y a Asia donde consiguió los votos necesarios para que el brasileño sea elegido. Aunque la relación se quebró en 1986 cuando Havelange le retiró su apoyo y abogó para que lo reemplace el paraguayo Nicolás León en la Conmebol.

 

En la biografía de Havelange se registra que fue hijo de un inmigrante belga que se enriqueció a través del tráfico de armas. Fue un buen alumno e ingresó a la Facultad de Derecho de la Universidad Fluminense en la que graduó como abogado en 1940. En su juventud triunfó en varios deportes como el waterpolo y la natación. Compitió como nadador en los Juegos Olímpicos de 1936 en Berlín. Integró la selección brasileña de waterpolo  en las Olimpiadas de 1942 en Helsinki. Fue presidente del Fluminense y en 1963 miembro del Comité Olímpico Internacional. Antes de  ser dirigente deportivo se dedicaba a comercializar armamentos como su padre.

 

Entre 1958 y 1975, Havelange fue presidente de la Confederación Brasileña de Deportes (CBD). Asumió en la FIFA en 1974 destacando por la masiva extensión del fútbol en todo el mundo, así como por el incremento de los ingresos obtenidos por la FIFA como ente rectora del fútbol y administradora de actividades comerciales referentes a la Copa Mundial de Fútbol. Promovió ofertas publicitarias en los estadios, publicidad en ropas deportivas y también en los Derechos de Televisión, ganando la FIFA elevadas ganancias con ello.

 

Consiguió que grandes marcas mundiales como Coca Cola, Kodak, VISA y la misma Adidas fueran patrocinadoras de los Mundiales, Copa América y Copas Europeas, a cambio de un virtual monopolio publicitario. Basándose en esa estrategia de mercado, promovió la penetración del fútbol en países que forman grandes “mercados de consumo”, donde este deporte era muy poco difundido o tenía escasa importancia como Estados Unidos. País al que le dio el Mundial en 1994 (CONTINUARÁ…).