El sueño de miles y miles de argentinos

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Columna En la boca del tunel
Columna En la boca del tunel

Por Fernando Jiménez

Sigo comentándoles extractos de mi próximo libro: “Los Mundiales que Viví”, que verá la luz editorial después de Rusia 2018. El “Gordo” José María Muñoz, un émulo de Pocho Rospigliosi emocionaba con su relato en la final contra Holanda por Radio Rivadavia. Ya había convertido el 3-1 Mario Alberto Kempes y faltaban apenas dos minutos. Aún recuerdo sus frases porque tenía pegado a mi oreja la radio chiquita a transistores escuchándolo mientras veía esa gran final. La entrada de cortesía me la regaló Oscar Vergara, quien por ese entonces era Jefe de Redacción de La Tercera de La Crónica y era uno de los enviados especiales a ese Mundial.

“¡Argentina Campeón del Mundo! Argentina Campeón, el sueño de miles y miles de argentinos. Dios mío quiero llorar, se me caen las lágrimas de tanta emoción. Vamos con Roberto Ayala. Gracias Muñoz –con la voz quebrada– temperatura 11 grados, humedad 80 por ciento. Es la primera vez que Argentina va a lograr la Copa del Mundo, adelante usted José María. El árbitro ha pitado el final. Los jugadores se abrazan, el país llora emocionado de alegría. Daniel Pasarella levanta la Copa. El capitán es levantado en hombros por sus compañeros…”. Era la narración del “Relator de América”.

César Luis Menotti se levantó impávido del banco. Serio y ataviado de un abrigo no hizo ningún gesto de alegría. Los reporteros gráficos le hacían las tomas respectivas y él ni se inmutaba. Su gesto fue muy criticado días después. La actitud de Menotti fue como para darles una cachetada a los periodistas que lo criticaban siempre. Había sido campeón del mundo y ni una sonrisa reflejaba su rostro. Las calles principales de Buenos Aires se inundaron de gente. El festejo fue indescriptible.

Don Ricardo Alfieri esa misma tarde tomaba una foto histórica. Alfieri era el reportero gráfico más talentoso de la Revista El Gráfico. Mientras todos seguían a Pasarella, a Menotti, a los jugadores. El miraba otros ángulos. En eso vio correr a un manquito que hacía flamear su chompa notándose su carencia de brazos y corría raudo en busca de Fillol y Tarantini que se abrazaban arrodillados llorando. Alfieri puso la cámara y reflejó la acción de los dos jugadores y el manquito mirándolos sin poder unirse a ese abrazo por obvias razones.

La foto fue considerada por la prensa mundial como “La Foto del Siglo”. El Gráfico tituló la toma abriendo la leyenda en altas: EL ABRAZO DEL ALMA. Don Ricardo falleció hace unos años, dejó a su heredero también reportero gráfico que trabajó muchos años en la revista de la Conmebol, que editaba Jorge Barraza. Y como de raza le viene al galgo, Alfieri hijo, fue quien tomó la foto de la bengala al “Cóndor” Rojas cuando fingió que le había caído ese fuego artificial en el cuerpo en el Maracaná en el Brasil-Chile por eliminatorias. La FIFA vio la secuencia de fotos de Alfieri en la que nunca se ve que le cae la bengala al “Cóndor” y lo castigó de por vida. (CONTINUARÁ…).