¿Y ahora cómo tas?

0
670
Columna Neto comenta
Columna Neto comenta

Por Ernesto Cavagneri

Una de las cosas que detesto es cuando salen los hacedores de la noticia y dicen yo lo dije antes. Y detesto más aún, cuando otros censuran a sus propios colegas. Son los mismos que hablan de tolerancia o piden unión, cuando el mismo sistema que ellos apoyan divide a la gente.

Lo que ha sucedido con Paolo Guerrero nos debe servir para darnos cuenta que en cualquier nivel la razón asiste al que la tiene, no al que cree tenerla. Todo indica que Perú irá a Rusia 2018 sin su mejor jugador de los últimos 15 o 20 años por lo menos. Y esto duele porque somos una selección con un plantel corto que no puede darse el lujo de prescindir de un talento como el de Paolo.

Pero todo esto que le ha sucedido debe servirles a figuras y personajes como Guerrero para que se den cuenta que no siempre están rodeados de las personas más adecuadas. No voy a entrar a otro terreno, pero si al que está a nuestro alcance como aficionados y periodistas. El comunicado de FIFA, tras la reunión de Gianni Infantino con Paolo Guerrero y Edwin Oviedo, es clarísimo. Si apelas a otras instancias, tienes que someterte al juicio y decisión de aquella instancia. Si sales del fuero FIFA debes estar preparado para lo que se viene.

Yo pregunto: ¿acaso los abogados de Guerrero no sabían a qué exponían a su patrocinado presentando recursos ante una institución casi imperturbable como el TAS?, ¿acaso no sabían que por lo general el TAS atiende sugerencias y pedidos de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA o WADA)? Por favor, a Paolo le engañaron, le dijeron que no se preocupara porque todo saldría bien, se aprovecharon de su ignorancia en estos temas, y del escaso asesoramiento personal sobre situaciones extremas como esta que ahora lo dejarían sin mundial a sus 34 años de edad.

Pero hay algo más: le jodieron la carrera. Han manchado su hoja de vida y eso no lo borra nadie. Pero también hay otra realidad, él mismo también se la jodió, porque un deportista de elite debe saber que come, que toma, que movimiento da en su vida, vida observada por millones de personas por la popularidad de la que goza como figura en el fútbol mundial.

No tengo duda alguna que siempre fue un futbolista tranquilo, orgullo de su familia, profesional, pero en algún momento se le escapó la tortuga y ahora todo el país siente tristeza por lo que pasa. Todos estamos con la blanquirroja a muerte, pero no podemos engañarnos que con Paolo, Perú es un equipo, y sin él, también es otro. Aquí no se acaba el mundo 9, la vida continúa. Sigue peleando.