El día esperado para Perú

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Columna del Lobo
Columna del Lobo

La columna del LOBO

En 36 años de espera pasó de todo. Primero el 5-1 que nos metió Polonia en nuestra despedida del mundial de España 82. Cuando nuestra selección se cayó como un castillo de naipes en el estadio Riazor de La Coruña y nadie comprendía qué le había sucedido a ese equipo que dos meses antes había bailado a Francia en el mismo Parque de los Príncipes. Luego vendría esa eliminatoria accidentada de 1985 cuando el “Cachete” Reyna anuló a Maradona y justo cuando faltaban nueve minutos para asistir a la Copa del Mundo de México 86 llegó el gol del “Tigre” Gareca.

Fue el inicio del fin y llegaría la madre de todas las decepciones con esa eliminatoria de 1989 para el mundial de Italia 90. El técnico brasileño, el tristemente célebre Pepe. Con él no le pudimos ganar ni a Bolivia en nuestro Estadio Nacional. Horror de horrores. Cuatro años después con Popovic extendimos los fracasos. No pudimos llegar a Estados Unidos 94.

Para Francia 98 con Oblitas nos quedamos por goles. Pero la rabia por el silbido de nuestro himno nacional por todo el Estadio Nacional de Chile es una herida que todavía no cicatriza. En el siguiente proceso el colombiano Maturana fue un remedo de técnico, porque más tiempo pasó en el hipódromo que en La Videna. Corea-Japón 2002 tampoco fue para nosotros.

Hasta que llegó las eliminatorias para la Copa del Mundo de Alemania 2006 y eso gol fallado del “Cóndor” Mendoza ante Ecuador se transformó en símbolo de la frustración. Cuatro años después tocamos fondo con “Chemo” del Solar al ubicarnos últimos en las eliminatorias para Sudáfrica 2010. Fue el mismo proceso del escándalo del hotel el Golf. Finalmente llegó Markarián para darnos cuenta por enésima vez que mientras Manuel Burga continuara al frente de la Federación no había opción a nada.

Hasta que llegamos al actual proceso con la historia conocida. Gareca tuvo que hacer a un lado a las “vacas sagradas” para intentar dar un nuevo salto. Primero la pasamos mal, hasta que vino el empate ante Venezuela en el Estadio Nacional y hubo un quiebre en la campaña. Pizarro fue borrado y Paolo Guerrero se convirtió en el nuevo líder del equipo. Con un nuevo grupo logramos la hazaña.

Hoy después de 36 largos años ya estamos en el Mundial. Y felizmente nuestro país no sufre la crisis social de los años ochenta y noventa. Por eso muchos hinchas han invadido Moscú. Lo conseguimos en el momento justo, cuando ya habían pasado más de tres generaciones sin poder disfrutar el gran momento de la clasificación.

Hoy es nuestro debut. Tenemos derechos a ser felices en una Copa del Mundo, La pasamos mal durante tiempo. Que vuelvan los abrazos, las sonrisas y las fiestas deportivas en nuestro país. ¡Arriba Perú!