La Federación que no queremos

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Columna del Lobo
Columna del Lobo

Por Juan Carlos Esteves

En la vida como en el fútbol las malas noticias o hechos negativos siempre vienen en “mancha”. Uno tras otro. Es la mala racha como dicen algunos. Cuando clasificamos al mundial de Rusia, todos pensábamos que las épocas de resultados vergonzosos y pésimo accionar de nuestros dirigentes se habían terminado. La verdad que todos nos equivocamos. Pensábamos que ya “estábamos curados” de tanta podredumbre en el balompié nacional y nos dimos con la puerta en la cara.

Primero, ayer nos dimos con la sorpresa que La Videna, local de la Federación Peruana de Fútbol había sido clausurada temporalmente por no contar con licencia de funcionamiento. Inaudito por donde se le mire. Es decir, mientras la FPF a través de la Comisión de Licencias le exige la formalización del fútbol peruano y a todos los clubes los ponen en jaque, ellos no pueden contar con un requisito indispensable para estar en orden.

Entonces, la pregunta cae de madura: ¿Acaso es difícil renovar una licencia que ya está vencida?. Se dice que en la Federación Peruana de Fútbol trabajan grandes profesionales, pero no pueden cumplir con un requisito que es indispensable. Al parecer los trabajadores de La Videna, estaban muy inquietos con el mundial de Rusia y se olvidaron de ser bien formales, con un punto que no pueden estar al margen.

Lo segundo tiene que ver con Edwin Oviedo, que para sus amigos es Edwincito. Hasta el momento no ha salido a aclarar sobre el tema de los audios donde es nombrado por jueces que están en el ojo de la tormenta. El presidente de la FPF tiene mucho que decir, pero se hace el desentendido y por ahora está usando la fórmula del alcalde de Lima: quedarse mudo.

El máximo dirigentes de la Federación tiene problemas judiciales y eso definitivamente no le hace bien al fútbol peruano. Es cierto que la pelota no se mancha. Pero por imagen todo este ‘bolondrón’ que se ha armando en torno a él es perjudicial por donde se le mire.

Esperemos que todo este escándalo no afecte la continuidad del técnico Ricardo Gareca, porque entonces, será recordado de la peor manera. Parece que Edwincito no quiere pedir licencia y menos renunciar. Indudablemente no le conviene. Con los juicios que tiene, estaría en desventaja.

Y mientras todo esto pasa. Nuestro último representante en un torneo internacional dio vergüenza. Nos referimos a Sport Huancayo que quedó eliminado al perder ante Caracas venezolano de la peor manera. Porque ni la altura de su ciudad fue una ventaja. Es cierto clasificamos al último mundial después de 36 años, pero mientras la informalidad continúe y hayan dirigentes negativos en nuestro fútbol, el cambio que todos esperamos no se va a dar. Una pena, pero es la purita verdad, una realidad inobjetable. Ayayay.