Rumbo a la Copa América

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Columna En la boca del tunel
Columna En la boca del tunel

Es la sétima edición que cubrimos del torneo más importante de Sudamérica El sábado estaremos en Porto Alegre para el Perú – Venezuela, el martes 18 en Río de Janeiro con el Perú – Bolivia y el 22 en Sao Paulo para el Perú – Brasil

Por Fernando Jiménez

Cuando usted lea esta columna en la mañana estaremos en el aeropuerto Jorge Chávez con nuestras valijas embarcando en vuelo de LATAM, primero a Santiago de Chile donde llegaremos al filo de la 2 de la tarde y a las 4 hacemos la conexión a Porto Alegre llegando a las 8 de la noche.

Allá nos espera Renato Landívar, editor de Todo Sport, quien se adelantó y ya está con credencial en mano para cubrir los partidos de Perú. Trabajaremos en conjunto para usted amigo lector que querrá saber el antes, durante y después de la actuación de nuestro país en tan importante evento, Hasta 1983 se le llamó Sudamericano y recién en 1987 se le denominó Copa América. Así empezó la gestión de Nicolás Leoz al suceder a Teófilo “Lito”
Salinas, tras la jugada que le hizo Julio Grondona y puso al dirigente paraguayo en el poder. Argentina y Brasil tenían cargos FIFA. Grondona era vicepresidente del ente rector y Joao Havelange el presidente. Grondona ya no quería que siga Lito quien ostentaba el cargo hacia 22 años. Y no le gustaba someterse al peruano porque tenía mayor influencia
en el liderazgo que el argentino.

Por todo ello tramaron postular al paraguayo Nicolás Leoz, quien era millonario y tenía campos en Asunción y Luque. Era presidente de la Liga Paraguaya y un dirigente noble que no hacía problemas, es decir manejable para los intereses de Grondona y Havelange en
esta parte del continente. Roca Couture (Uruguay) y Alfonso Senior (Colombia) tenían más liderazgo que el paraguayo, pero éste tenía más plata. El uruguayo y el colombiano votaron por Lito, quien al final perdió en las elecciones. Sucede que Lito se manejaba con una economía austera y Havelange pensaba revolucionar el fútbol mundial como que
convirtió a FIFA en la mayor empresa multinacional del mundo.

No es casualidad que a partir de esa fecha, Paraguay fue a cuatro mundiales consecutivos. Y…es que existe el “Ayudín” y los árbitros no podían perjudicar al país del presidente que les daba trabajo y grandes honorarios. Y con Perú ocurrió al revés, Perú ya no pesaba sin Lito en el poder. En su gobierno fuimos a tres mundiales (70-78 y 82), pudimos ir a dos
más pero increíblemente Chile nos sacó de Alemania 74 y Arpi Filho nos sacó de México 86.

Su premio fue dirigir la final del Mundial.
La corrupción dominó el fútbol que causó un descalabro en Conmebol con varios dirigentes presos. Ya cuando estuve en la Copa América 2015 me causó extrañeza no ver a los  dirigentes de ese ente en Chile. Solo subalternos manejaron la organización de esa Copa.

Claro, los implicados estaban escondidos debajo de su cama temiendo lo peor. El mismo Leoz pidiendo ser internado en una clínica para no dormir bajo los barrotes de la fría cárcel. Esa fue la última Copa América que fui. La extraordinaria que se hizo al siguiente año en Estados Unidos no me interesó, además estaba guardando municiones para Rusia 2018.

Espero que este 2019 todo haya cambiado. La del 87 fue buena, con mucha emoción, con fiesta de Clausura al final premiando en una gala interesante al “Pibe” Valderrama en el Hotel Plaza de Buenos Aires y a Claudio Caniggia como el segundo mejor jugador. O la del 99 cuando me pidieron hablar en un almuerzo espectacular en representación de la prensa sudamericana. Me dijeron los organizadores que era el de mayor trayectoria, pero le cedí el micrófono a Miguel Portanova quien es más antiguo que yo en el periodismo.

Espero disfrutar esta Copa América. Las salas de Prensa están nutridas de jóvenes profesionales quienes ya tienen algunos añitos en la profesión. Quedamos pocos dinosaurios que cuando nos vemos, nos abrazamos y nos tomamos un café conversando ¿De qué?, de fútbol pues de qué otra cosa podríamos hablar.

Ahí vamos