Un triunfo épico

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La alegría de los peruanos tras la clasificación
La alegría de los peruanos tras la clasificación

Columna En la boca del tunel

Perú en su hora más gloriosa y jugando un partido estupendo, goleó 3-0 a Chile y a la gran  final. Jugamos y ganamos como en nuestros mejores tiempos.

Por Fernando Jiménez

Quiero llorar de emoción y no puedo. Quiero reír de alegría y tampoco. Soy periodista
y debo mantener el equilibrio. Mi corazón late a mil. Ganamos, gustamos goleamos y también los bailamos, terminando una epopeya con oles y oles de un grupo de peruanos que poblaban este Estadio Arena Do Gremio que quedará en la historia. Y hemos sido  testigos de este partido épico que lo añorábamos, pero no lo creíamos.

Este partido quedará en mi retina como uno de los mejores de todos los tiempos. Perú jugó un partidazo, tocando, marcando y anotando. Qué más. Cómo no sentirme feliz con el gol de “Orejitas” Flores. Un zurdazo que no pudo contener Gabriel Arias. Pero Flores no solo
era gol, era sacrificio, despliegue, táctico. Su generosidad impresionaba.

Un crack con mayúsculas. Perú lo querrá de por vida, como se quiere al “Cholo” Sotil. Otro
zurdazo de Yotún para calmar nuestros nervios. Tampoco Yoshimar solo era ese gol, era toque, relevo, marca, apoyo de Tapia. Un relojito en el medio. Me parecía increíble lo que estaba viendo. Y nada menos, ante el vigente Campeón de América, a ese equipo rojo que tiene como estandartes a cracks chilenos que juegan en ligas mayores europeas como
Alexis Sánchez, el Niño Maravilla, Arturo Vidal, Gary Medel. Increíble.

Jugamos un primer tiempo formidable. Lo que más me impresionó fue su generosidad para
recuperar. Todos iban en apoyo del compañero. Metían la pierna para rescatarla. Y no solo  eso sino tocaban y hacían fulbito. Y eso desespera a cualquiera. Tocamos como en nuestros mejores tiempos. La doctrina que nos impusieron nuestros próceres y que lo llevamos en los genes. Y la cereza que adornó la torta la puso Paolo con un golazo espectacular. Crack
que no patea al bulto. Y ante una serie de toques sucesivos, recibió un buen pase de Tapia que lo dejó solo ante Arias, lo dribleó y cuando se la puso en la derecha a cobrar. Apareció en el momento justo. Cuando más lo necesitábamos y cuando ya empezábamos a reclamarle su caudillaje.

He visto partidos épicos y este va a quedar en la historia. Este lo saboreo como el Perú – Argentina en la Bombonera del 69. El Perú – Bulgaria del 70. El Perú – Colombia del 75 cuando campeonamos en el Sudamericano. O quizá tan igual como el Perú – Escocia en el
78. Aunque no puedo olvidar del Perú – Uruguay en el 81 en el Centenario.

Así como en esos partidos el corazón se me quería salir por la boca, éste lo he sentido de esa misma manera. No ha sido un partido que se ganó nerviosamente pidiendo tiempo. Es una victoria que se disfruta más con el capote de un torero gritando ole. Gracias Pedrito Gallese. Tuviste dos atajadas espectaculares y un penal en el cual te quisieron humillar.
Gracias Carlos Zambrano por tu hombría de meter la pierna como un verdadero macho. Gracias Tapia por tu contención. Gracias Yotún y Orejitas. Gracias por hacerme emocionar después de tanto tiempo. Y mil gracias Gareca. Te enojaste por la pregunta que te
incomodó cuando nos golearon. Pero ojalá que haya servido para que se tome conciencia de Brasil y no nos humille en la final. Y por qué no podemos ganarle. Ahora ya soy capaz de creer todo.