El nuevo Cueva y su consejo a Trauco

El nuevo Cueva y su consejo a Trauco

Por Miguel Angel Suero

Siempre hay que creer en las personas y que se pueden redimir dentro del fútbol. No hay verdades absolutas, cuando la razón se impone a cualquier vicio juvenil o de conducta. No es muy común, pero ocurre y una prueba de ello es Christian Cueva, quien hoy está dando muestras de progresos gigantes, inmensos, en relación a aquél chico pelotero que vistió la camiseta de la Universidad San Martín siendo campeón apenas a los 18 años pero que tuvo que marcharse por la puerta falsa, César Vallejo lo recibió unos meses y la idea era alejarlo de los malos amigos y el barrio.

Emigró al Unión Española de Chile y de allí al Rayo Vallecano de España, desde donde lo regresaron pronto. Sólo medio año en cada institución. Y no pegó la vuelta por falta de calidad ni técnica, todo lo contrario, ostentaba un buen manejo del balón, distinto y emparentado al estilo sudamericano de los grandes. Pero, su poca disposición para el trabajo, su físico recortado en el esfuerzo, atentaron a una mayor permanencia lejos del país. En Chile llegó al primer equipo y se fue directo a la segunda división y en España, bastaron algunos entrenamientos y ancló en la filial del Rayo. Apenas chispazos y casi siempre estuvo en banca de espera.

Una vez escuché al portero de su propio club, decir que lo había agarrado a cocachos por algunas indisciplinas que ya se habían hecho repetitivas cuando jugaba en el club santo, donde pasó de ser un gran talento a una pesadilla, cosas muy parecidas se dijeron de él en Trujillo, cuando estuvo en el equipo “Poeta”.

Pero su segunda oportunidad le llegaría pronto. De regreso Alianza Lima lo contrató y no sabemos si a la buena o a la mala, su vida poco a poco cambió. Se volvió protagonista y las tardanzas a los entrenamientos, los lunes con olor a licor, la joda y las indisciplinas desaparecieron. Y por consecuencia, de Cueva solo se empezó a hablar de fútbol y se le abrieron las puertas de la Selección, su contrato en el Toluca mexicano y su gran salto al fútbol de Brasil, todo lo demás ya es historia conocida.

Pero permítanme ser infidente y contar una historia que viste de cuerpo entero al volante de Sao Paulo, justo ahora que está circulando por las redes sociales un vídeo donde se le ve a “Cuevita” cantando y bebiendo cerveza, en una supuesta concentración. Primero habría que decir que esas imágenes son de hace algunos años, donde el veloz jugador se entregaba a todos los vicios, con las licencias de su inexperiencia, pero que hoy todo eso ya cambió.

Volviendo a mi relato, un amigo muy cercano a la selección fue testigo de una noche en plena concentración en la Copa Centenario en los Estados Unidos, se cruzan en los pasillos Miguel Trauco y Cueva, y el lateral de Universitario (en ese entonces) le confiesa, “Me muero por comerme un pollo a la brasa con su gaseosa helada, ya me cansé de lo que nos dan acá”, entonces el habilidoso creativo de Sao Paulo le respondió: “Trauco no vayas a tomar a mal lo que te voy a decir, pero yo pensaba antes como tu y me comía medio pollo a la brasa y tomaba gaseosas y cerveza, porque en esos momentos nadie me aconsejó, nadie me habló y yo la paraba cag… pero ahora que juego afuera veo todo distinto, hay que ser profesional en todo sentido, porque el fútbol solo dura para nosotros 10 o 12 años y solo triunfan los que son profesionales”. Miguel Trauco tomó a bien esas palabras y selló ese momento con un apretón de manos, con un nuevo “Cuevita” quien ahora destaca y es protagonista robándose las luces y los halagos en todas las latitudes por su juego y profesionalismo dentro y fuera de las canchas. Eso merecía contarlo.
Yo digo…

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