POR EL MUNDIAL SOÑADO

POR EL MUNDIAL SOÑADO

Por: Jorge L. Egoávil
Lo recuerdo vagamente. Era un domingo soleado. Seis de setiembre de 1981. La selección necesitaba solo empatar para clasificar a España 82. Uruguay tenía que ganar. Por eso el partido fue como una batalla. El estadio estaba repleto y rugía con una intensidad que nos hacía erizarnos de emoción.
Al final explotamos. Estabamos sentados en una vieja carpeta en la tribuna de Occidente. En ese tiempo era redactor en La República. En el palco de prensa, todos los colegas de esa época celebramos con abrazos y gritos. Para varios era otro mundial, para nosotros el primero.
El recuerdo del partido quedó poco, solo la imagen de un Héctor Chumpitaz envuelto con la bandera nacional y cargado por un hombre de seguridad, llorando y dando la vuelta olímpica por la pista atlética del José Díaz.
Hoy, 36 años después, nos puede tocar repetir esa emoción y sentimiento. Nueva Zelanda es el rival que ya nos samaqueó en la ida pero que ahora, con el aliento de los hinchas y una cancha más grande en anchura, podemos hacer prevalecer nuestro mejor juego.
Y aquí iniciamos el análisis. ¿Cómo hacer para romper la muralla de los Kiwis? El gol, ahí está la clave para despejar esa ansiedad que nos impide ganar desde aquel triunfo ante Ecuador en Quito.
Gareca sabe que el plantel sufre para superar la tensión, que Cueva se descontrola y que en su afán de querer ayudar, perjudica al equipo con sus toques de más. Si repetimos a un Farfán solitario arriba contra tres gigantes, será imposible dominar las acciones.
Queremos que la ‘Culebra’ se encumbre como aquel jugador pícaro, inteligente y rápido. Si arranca, buenas vibras, de lo contrario será una opción de recambio para romper la muralla rival.
La clave va estar en la paciencia, el control de nervios y la precisión en los pases, los trancos largos ayudarán, por eso la presencia de Advíncula parece cantada para hacer triangulaciones con el carrilero derecho (Farfán o Carrillo)
La salida por la banda izquierda también será fundamental, la dupla Trauco-Flores tiene que funcionar porque esta vez la cancha será amplia para hacer correr el balón. Y Ahí entrará en el toquecito ‘Aladino’.
¿Qué harán los Kiwis? Ya sabemos su concepto de juego, pondrán cinco defensas y buscarán contragolpear con Thomas o Rojas, el nacionalizado chileno, buscando el cabezazo del tanque Wood. Rodríguez y Ramos tendrán que jugar alertas y evitando perder pelotas en el pivoteo.
Tapia, el capitán del futuro, tendrá doble misión: de generar fútbol en el mediocampo y destruir cualquier asomo de creación del rival.
Lo que debe meterse en la cabeza el plantel es que no estamos jugando contra un rival súper poderoso. Nueva Zelanda no es más que Colombia, Argentina, Uruguay y el mismo Ecuador. Por lo tanto, hay que bajar la tensión y jugar con la mente abierta. Los hinchas van apoyar, van a presionar al rival. El juego tiene que fluir a nuestro favor.
Nos interesa ganar, por cualquier marcador. El 0-0 generará, el suplemento y si sigue igualado, vendrá la ruleta de los penales. Que Dios nos acompañe y logre la felicidad de los más de 30 millones de peruanos. ¡Hoy todos somos Arriba Perú!

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