Progresos en la medicina deportiva

Progresos en la medicina deportiva

Por el Dr. Julio Grados

Hace ya varios años, cuando acabamos la carrera de Medicina Humana en su especialización, llamada Residentado Médico en Ortopedia y Traumatología, tenía muy claro lo que queríamos ser en un futuro, que a Dios gracias, se pudo cristalizar este sueño.

Lejanos parecen los días en los que ayudábamos como cirujano a realizar esas Menisectomìas de los Meniscos dañados de los jugadores, inclusive recuerdo mucho como, con gran impresión, nos mostraron en el Departamento Médico de Universitario de Deportes, club en el cual nos iniciamos y del cual añoramos más que a las personas, a lo que representa como institución ligada al fútbol y con tantos hinchas; nos mostraron, decíamos, los restos de fragmentos meniscales de otrora jugadores famosos del club, los cuales lucían orgullosos dentro de unos frasquitos llenos de formol.

Lejos estábamos de imaginar, que, actualmente, sería algo lindante con la Iatrogenia (IATRO=DAÑO, GENIA=REALIZAR, HACER) el realizar las cirugías de meniscos abiertas, en las cuales se extraían la integridad de estas estructuras tan nobles y tan importantes para la Biomecánica de la Rodilla, incluso, espectábamos a la colocación de yesos por espacio de tres semanas con la posterior Rehabilitación, dolorosa, larga y hasta cruel. Actualmente, en este acápite de la Traumatología Deportiva, la Artroscopía ocupa un lugar preponderante en el arsenal terapéutico y quirúrgico diario. El extraer sólo un porcentaje pequeño del menisco, el repararlo, coserlo o cauterizarlo con rayos de radiofrecuencia parece algo salido de un libro de ciencia ficción, pero real y que lo hacemos casi en forma diaria. La Rehabilitación sigue siendo una parte importante, vital en esta cirugía, pero, al no colocarse más yeso, se realiza prácticamente al día siguiente, y casi no hay pérdida de masa muscular, es más, se recomienda un buen trabajo de gimnasio y fortalecimiento muscular pre y postoperatorio.

Recordamos, asimismo, en lo concerniente a los llamados en ese entonces Desgarros Musculares, que sonaba a Rotura, a lesión muy grave. En esos años, se conocían lesiones musculares tales como Contractura, Distensión y Desgarro. Hoy en día, hablamos de Fátiga Muscular, la misma Contractura, y las Roturas, ya sea la Fibrilar o la Fascicular, y así como antes se usaba la famosa Artrografía para hacer diagnóstico de rotura mensical, donde se introducía una sustancia de contraste DENTRO de la rodilla, que, parece un juego si la comparamos con la Resonancia Magnética, tan de moda actualmente, ahora usamos este método diagnóstico, no sin dejar de insistir que lo más importante es el Examen que hace el especialista.

Pues bien, cuando existía un Desgarro o una Rotura Fascicular, se usaba mucho la Sutura en el plano muscular con grandes incisiones en la cara anterior del muslo, como recordarán las personas que tuvieron contacto con jugadores profesionales de esa época. Actualmente, a lo mejor, por el mejor conocimiento de la Biomecánica y la Fisiología Muscular, se usa cada vez menos la Cirugía en Lesiones Musculares, y estamos utilizando mucho, luego de un buen diagnóstico, la Fisioterapia, el Reposo, el Fortalecimiento y el manejo de las Cargas de Trabajo para poder tratar estas importantes que, a criterio personal, son las más difíciles de tratar y su manejo implica casi un arte tanto para médicos sobre todo, como para preparadores físicos. Hasta la próxima, Dr Julio Grados 999266677/2611737