¡Feliz cumpleaños Maradona!

¡Feliz cumpleaños Maradona!

El cumpleaños de Diego Armando Maradona no es solo de él, sino también del pueblo argentino, de su familia y sobre todo de su madre

Ya son 57 otoños que han pasado desde que la mano de Dios tocó la tierra. Ayer el péndulo anunciaba las 12 del amanecer. Y ya llegaba ‘la navidad del fútbol’: pues nacía con el balón entre sus brazos un bebé que más tarde causaría un estruendoso ruido en la historia del balompié, volviendo a Argentina en un referente en esa disciplina mundial. Hoy no es solo el cumpleaños del Dios del fútbol, sino de la gran mayoría de argentinos que ven la imagen futbolística de Diego Armando Maradona como un ejemplo.

Pero, solo de su gigantesca e idolatrada vida en el campo. Donde la magia lo perpetraba, y amarraba con cadenas el balón a sus pies como capitán de la selección argentina. Donde la gente solo ovacionaba su perfección en el estadio. Donde todos hacían olas gritando ¡Diego! Donde los niños y adultos lloraban de felicidad al verlo. Solo de eso, de su fútbol.

Cuando Maradona llegaba cansado después de cada encuentro a casa para ver a Dalma Salvadora Franco, su madre, se percataba que ella estaba con los ojos bien abiertos que denotaban cariño y orgullo frente al televisor al ver que su pequeño hijo ya era un adulto y daba la hora en los estadios luciendo su apellido como un referente del balompié en el mundo. De eso brotaban carcajadas y gemidos de ternura por su hijo, y luego volvía a reproducir la cinta para no perder la imagen que consagró a Diego como el Dios del fútbol.

La vida de Diego no fue tan fácil. Él contó una vez en una entrevista que para sobrevivir su madre dejaba de comer para darles comida a sus hermanos y a él mismo. Y para que alcanzara para ellos, tenían que repartirse con equidad. Luego ‘Doña Tota’ se quejaría por ardor y dolor en el estomago que más tarde le traería daños irreversibles. Después subiría al cielo en consecuencia de una afección cardiaca.
El amor de Maradona por su madre era tan inmenso que a su primogénita le había concedido el privilegio de personificar su nombre.

Maradona hoy no solo recuerda que es el quincuagésimo séptimo aniversario de su vida, este día más que nunca recuerda a su madre. No por haberle otorgado pasteles en su onomástico, sino porque el calor de ella lo abrigó tanto en cada cumpleaños, que aunque le hace falta, sabe que detrás de la mano de Dios, hay ángel que siempre lo cuida.