A casi nada del festejo

A casi nada del festejo

¡Agónico! En el último minuto, Alianza Lima venció 3-2 a San Martín y está cerca de quedarse con el Apertura

El estadio de Matute estuvo completamente lleno. El hincha cumplió su tarea de ir a alentar al equipo de sus amores, pues saben que con su apoyo podrían conseguir el triunfo que les dé la tranquilidad de ser los virtuales ganadores del torneo Apertura. Y en efecto así sucedió. Y quizá haya sido una de esas victorias más agónicas y palpitantes, pero el aficionado salió contento por el 3-2 conseguido por los ‘blanquiazules’ gracias a dos anotaciones de Gonzalo Godoy y uno de Luis Aguiar.

Todo parecía estar a favor, los tres puntos de ventaja, la pérdida de seis puntos de Garcilaso, el empate de Huancayo. En lo absoluto, estaba favoreciéndose el cuadro ‘intimo’, que lo único que tenía que hacer era ganar.

La misma historia

Sin embargo, fue la Universidad San Martín el que sorprendió a propios y extraños, pues desde el silbatazo inicial se fue con todo al ataque y apenas a los 5 minutos, Ramiro Cáceres dio el primer baldazo de agua fría a los fanáticos ‘grones’, pues tras tomar la pelota, le pegó desde fuera del área y puso el 1-0. Nadie lo podría creer.

A los 23’, Hohberg recibió una falta y el árbitro sancionó penal. Luis Aguiar tomó el esférico y transformó el tiro en gol. La tranquilidad volvió a Matute. Es así que culminaría la primera etapa.

En el complemento, la visita no bajó la intensidad y fue en busca del segundo. A los 73’, Succar decretó el 2-1 mediante penal y parecía que el sueño se esfumaba.

Sangre uruguaya

Alianza no encontraba la manera de salir de su campo. El rostro desencajado de Pablo Bengoechea lo decía todo: una vez más quedarían en el casi casi,sin embargo apareció el héroe: Gonzalo Godoy. A los 82’, un cabezazo del ‘Kaiser’ marcó el 2-2. Nada estaba dicho.

Los minutos finales se volvieron una eternidad para el banco local y a falta de 30 segundos nuevamente Godoy apareció para que la alegría se apodere de Matute. Era el 3-2 y con esa jugada culminó el partido.

Alianza lo ganó mas por coraje y corazón que por un buen juego, pero lo cierto es que la fórmula le está resultando. ¡Celébralo blanquiazul!