El sucesor de Penny

Pedro Ynamine confiesa que entró angustiado, pero se controló.  

El golero Pedro Ynamine tuvo que entrar ante los dolores musculares de Diego Penny que le impidieron continuar. “Entré con un poco de angustia pero gracias a Dios la pude controlar y pude hacer un partido que ayuda al equipo. Estoy muy contento, es mi segunda final que voy a disputar”, señaló. 

Además, no cree que el cuadro rimense sea favorito para este trascendental partido. “Acá no hay favoritos, nosotros venimos trabajando con humildad, nos hemos esforzado para llegar a la final. Se lo dedico mi familia, a mi mamá y a mi papá y mi hermano que están lejos en Japón“, finalizó.