El Newcastle aguantó el dominio del City y selló un triunfo épico (1-2) que vuelve a encender la ilusión de su afición.
Bajo las luces de un St James’ Park encendido y con su afición empujando desde el primer minuto, el Newcastle desafió los pronósticos y derrotó al Manchester City con una mezcla de coraje, intensidad y convicción. En un partido donde los de Guardiola parecían listos para imponer su jerarquía, fueron los ‘magpies’ quienes golpearon en los momentos clave para sellar un valioso 2-1, liderados por un inspirado Harvey Barnes y arropados por un estadio que volvió a sentirse inexpugnable.
El encuentro comenzó a toda velocidad. El Newcastle presionó con fuerza desde el arranque y Barnes avisó en el primer minuto tras una mala salida del City, aunque su remate no complicó al portero. Sin embargo, a partir del minuto cinco, el equipo de Guardiola tomó el control del balón y empezó a encerrar a los locales en su campo. Cherki probó desde fuera del área y Pope respondió con seguridad, pero la ocasión más clara llegó al 12’: Woltemade remató un centro en el corazón del área y Donnarumma evitó el gol con una parada espectacular. Aunque el City dominaba la posesión, las oportunidades más peligrosas eran del Newcastle, que no renunciaba nunca al contragolpe.
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Con el paso de los minutos, los ‘magpies’ se soltaron y volvieron a presionar arriba. Woltemade tuvo otro mano a mano al 26’, pero Donnarumma volvió a intervenir de forma brillante. El City respondió con dos jugadas claras: primero Haaland exigió a Pope con un disparo potente, y luego Foden falló una ocasión inmejorable tras un gran pase de Cherki. Con ambos equipos intercambiando golpes, pero sin puntería, el 0-0 se mantuvo al descanso.
El segundo tiempo siguió con la misma intensidad: el Newcastle presionaba arriba y el City buscaba dominar a través de la posesión. Bernardo Silva avisó en el 49’ con un disparo que se fue por encima del arco. Aunque el equipo de Guardiola empujaba y mantenía a los locales cada vez más metidos en su campo, el Newcastle volvió a generar la ocasión más clara al 58’. Woltemade aprovechó un rebote en el área y obligó a Donnarumma a lucirse otra vez con una gran atajada. El City controlaba el juego, pero cada pérdida de balón se convertía en un riesgo, y esa vulnerabilidad terminaría marcando el partido.
El partido se rompió en el 64’, cuando un mal despeje de la defensa del City dejó el balón servido para Harvey Barnes, que definió cruzado y puso el 1-0. La respuesta del City fue inmediata: apenas cuatro minutos después, Rubén Dias empató con un potente remate tras un córner. Pero el Newcastle no se desmoronó. En el 70’, Barnes volvió a aparecer, atento a un rebote en el área, para marcar el 2-1 que hizo estallar St James’ Park. El VAR revisó la jugada y terminó validando el gol.
Desde ese momento, el City buscó el empate con insistencia, pero se topó una y otra vez con la firmeza de un Newcastle valiente, que aguantó hasta el final y selló una victoria tan inesperada como épica ante uno de los gigantes de la Premier League.




















