¡NO LE GUSTÓ EL RESULTADO!

Miguel Araujo mostró su desazón por el empate en Matute.

El clásico moderno disputado del último sábado dejó una herida abierta en el Rímac. Lo que parecía un triunfo estratégico de Sporting Cristal se diluyó en el epílogo tras una desatención que Esteban Pavez no perdonó. Para Miguel Araujo, capitán celeste, el 1-1 definitivo es un castigo excesivo para un equipo que, a su juicio, dominó con jerarquía en uno de los escenarios más hostiles del país.

«Tuvimos el control los 90 minutos; ellos llegaban, pero sin agresividad. Nos vamos molestísimos porque el gol llega por un error puntual», sentenció el defensor nacional.

Lee también:

¡LO FELICITAN!

La paridad nació de una contra rápida tras una pérdida de balón de Gustavo Cazonatti, un episodio que Araujo prefirió manejar con hermetismo grupal, blindando a su compañero: «En este vestuario nos decimos las cosas de frente, pero aquí nadie culpa a nadie; somos amigos antes que todo».

Para el referente bajopontino, la falta de oficio para liquidar el encuentro cuando Alianza dejó espacios fue la clave del desenlace. El resultado frena las aspiraciones rimenses de asaltar el liderato y deja la amarga sensación de haber cedido dos puntos en una plaza donde, por largos tramos, se sintieron dueños absolutos del trámite.