RICKY RUBIO REGRESA 20 AÑOS DESPUÉS AL LUGAR DONDE TODO COMENZÓ

El Joventut afrontará en Granada una exigente prueba inicial, en una cancha donde acumula tres derrotas consecutivas.

Ricky Rubio tenía apenas 14 años cuando vivió su primer gran momento en el baloncesto profesional. Es 5 de octubre y el Joventut está de visita. En un instante del partido, Aíto García Reneses, técnico del conjunto verdinegro, se gira hacia el banquillo y le pide que ingrese al campo. Con el número 32 en la espalda, el joven base se convierte en el debutante más joven en la historia de la ACB. Lejos de intimidarse, cumple con creces en los cinco minutos que disputa: dos puntos, una asistencia, dos robos, una pérdida y tres faltas recibidas. Su equipo termina imponiéndose por 72-82.

Dos décadas después de aquel debut, el mismo jugador regresa al lugar donde todo comenzó. Lo hace vistiendo la misma camiseta, la del Joventut, una de las pocas cosas que no han cambiado. Ya no queda casi nada de aquel rostro infantil: hoy luce barba, tatuajes y la madurez de un padre de familia de 34 años. “Es como subirnos a una máquina del tiempo, pero con mucha más experiencia. Granada es un sitio especial para mí. Creo que la ACB lo ha hecho a propósito”.

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Ricky vuelve a disputar un partido oficial tras 15 meses marcados por la incertidumbre sobre su futuro y los rumores de una posible retirada. Su último encuentro fue con el Barcelona, en la final de la Liga Endesa 2023-2024. Después de superar problemas de salud mental que lo mantuvieron alejado de las canchas, las sensaciones entonces no fueron las mejores. Hoy, en cambio, se le nota renovado. “Estoy encantado de poder disfrutar de esta nueva etapa”, expresó el jugador a los medios.

«Nunca me ha gustado mucho ser el centro de atención, pero ahora menos», sentencia el jugador.