Adios Fausto

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Columna En la boca del tunel
Columna En la boca del tunel

Por Fernando Jiménez

Fausto Alvarado Dodero, era muy buena persona. Amable, educado, respetuoso y también muy criollo. Más que contar chistes, los festejaba. Lo conocí en la década del 80 cuando era delegado del Unión Huaral y viajaba con la selección, ya que por aquellos años fue  presidente de la Asociación Deportiva de Fútbol Profesional. Graduado de abogado en San  Marcos, era el preferido de la colonia japonesa que, por esos años, manejaba Unión Huaral.  Él era quien llevaba los casos legales de los empresarios huaralinos, y le manejaba los expedientes a Oscar Fukuda, el men de los criaderos de pollos

Tranquilo Mencho, pise usted su pelota”, me decía cuando nos veíamos en los pasillos del Estadio Nacional y había leído alguna columna que escribía y era muy severo. Se reía de un caso que descubrí con un tráfico de visas en la ADFP en el gobierno de Augusto Moral, a quien comprometieron enviando desconocidos a Estados Unidos en plantillas de delegaciones que viajaban al país del norte. ¿Qué culpa tiene Augustito si está de licencia?, decía sonriendo. Por ese tiempo, Moral se hacía diálisis permanentes y lo reemplazaba Ricardo Arias. Sabía de mi amistad fraterna con Alberto Best, su gran amigo. Alberto cuando lo veía le decía: “Cómo te va Pepe Botella”. Y Fausto se reía. Algunos, de su confianza lo llamaban así, apelativo de José Bonaparte, hermano de Napoleón.

Una noche se realizaba una asamblea en la Asociación Deportiva de Fútbol Profesional y Fausto la  manejaba porque era el presidente. “Tiene la palabra el señor Enrique Vidal Henderson”, dijo al auditorio. El delegado de Alianza Lima se paró y le dijo: “Señor no, doctor”. Y Fausto con la rapidez que lo caracterizaba le respondió: “Es mejor ser señor que doctor. De todas maneras disculpe doctor”. Hubo risas. El dirigente aliancista tenía una dosis de soberbia, contrastando con la calidad de dirigentes de aquella época dorada como don Alfonso Reverdito, Alfredo González Byrne, papá de Alfredo, el doctor Echeverría  Adrianzen, Naco Sifuentes, Rimita, Federico Uriarte, Miguel Pellny, don Victor Cayo, señores de otra estirpe y raza dirigencial

Fausto tenía mucha amistad con Fernando “Popy” Olivera, por eso integraba las filas del FIM que lideraba el polémico político. Integró, si no me equivoco la Comisión Investigadora con Pablo Cateriano. En los últimos años, dejó el fútbol y se dedicó enteramente a la política. Fue Ministro de Justicia en el gobierno de Alejandro Toledo. Se nos fue a los 69 años. En círculo de amistades comunes nos comentaban que sufría una penosa enfermedad, pero no pensé que estaba tan grave y se fuera tan joven. Recordaré
siempre su espíritu juvenil y su pasión por el fútbol

Se sigue desgranando el choclo. Siempre te recordaremos Fausto. Le diste calidad a la dirigencia del fútbol. Paz en su tumba y el más sentido pésame a sus familiares. El fútbol y Unión Huaral perdió a un gran dirigente.