Escribe: Fernando Jiménez
Estos son los partidos que me gustan. Intensos, sorpresivos, dramáticos, emocionantes, duro, complicado, póngale usted el adjetivo que quiera, pero el clásico me agradó. Claro, usted me podrá decir que Alianza se repitió en pelotazos, no hilvanó. O la “U” lo pudo ganar con su gol de camarín de Quintero y las atajadas soberbias del “Rusito” Zubczuk, quien creo superará a su padre, pero ganó el equipo que tuvo mejor resto físico. Con ese gol salvador de Affonso, porque a los “9” se les espera, en cualquier momento aparecen. Y el uruguayo apareció en el momento indicado con un zurdazo matando una ilusión.
El hincha de la “U” no debe sentirse triste. Dio pelea, sorprendió e hizo el gol más rápido del campeonato. A los pocos segundos ya ganaba 1-0 y más aún soportarlo de local es deprimente. Alianza sintió el impacto ante un equipo que hizo un buen primer tiempo mientras le duró las piernas. Y el segundo si fue de los “íntimos” porque su DT hizo bien los cambios oxigenando a su equipo y presionando en todos los sectores del campo. Es difícil sostener a un equipo que se viene con todo y más aún cuando las piernas del rival ya no obedecen y solo aflora la moral.
Dígame usted quién fue la figura, me preguntará mientras lee estas líneas. Un responsable de una edición va bosquejando sobre todo, el titular de primera. Y él héroe era hasta poco antes del final Patrick Zubzuck y anoté en un papel: Rusito es Mundial. Cuadraba. Le atajó un penalazo a Hohberg, una vez más fallando Alianza un penal y eso pudo haberlo lapidado. El empate de la “U” era con sabor victoria que al final fue derrota. El otro, por el gol, por la incidencia del resultado es Mauricio Affonso. Una apilada fuera del área, no le salen con fiereza y cuando alguien intenta poner la pierna saca un zurdazo inatajable que hace estéril el esfuerzo del arquero crema.
Fue un buen clásico. El charrúa Gonzalo Godoy le había dado el empate tras ese gol sorpresivo del panameño Quintero. Y solo esperaba un error crema para llevarse la victoria. Ganó Alianza, tres puntos más en la lucha por clasificar a la Libertadores, salvo un milagro y alcance la punta, pero es difícil aunque no imposible. Me gustó el ingreso del “Neka” Vilchez, qué sería de él si no tuviera su rodilla en mal estado. Sabe jugar, tiene idea de juego y eso fue vital para arreglar el medio campo. También me gustó, por primera vez, el desempeño de Roberto Siucho, a quien le veo mejor desempeño cuando va por derecha.
Un clásico lo tiene que ganar cualquiera, sino no sirve periodísticamente. Los dos hicieron los méritos para irse con la victoria, por eso le digo si usted es crema debe reconocer el esfuerzo de sus jugadores. Si usted es de Alianza que quede de lado el sufrimiento de haber soportado un gol de camarín. Al final siempre el que ríe último ríe mejor, como dice el titular de nuestra tapa. Y esta vez le tocó a Alianza. Y el pueblo aliancista debe festejarlo.























