Diego Carranza: «En Perú no existe un proceso»

El ex arquero Diego Carranza, lanzó su opinión sobre el fútbol en el Perú.

El conocido arquero que pasó su fútbol por FBC Melgar y hoy en día es preparación de arqueros de la selección de Costa Rica, Diego Carranza, recordó con mucho cariño su paso por nuestras tierras y dio su apreciación sobre como se viene manejando el fútbol en nuestro país y como debe mejorar.

«Tuve la oportunidad de dos equipos en realidad, eran de provincia, antes de venir a Costa Rica. No llegamos a un acuerdo, no tiene que ver de cuestiones económicas porque no habíamos tocado el tema de dinero, sino de la posibilidad de contar con un cuerpo técnico amplio en su momento. No pudo ser así, las condiciones no eran las mejores, era mi primer reto como entrenador. Duele decirlo, pero los equipos peruanos no pueden avanzar en la Sudamericana, Libertadores y para eso necesitas seriedad, gente que quiera trabajar, gente que entiende que se debe invertir en divisiones menores. No se da el proceso regeneracional porque no hay de dónde sacar jugadores», sostuvo Carranza.

Como se sabe, Diego Carranza vive en Costa Rica una realidad distinta, de repente con jugadores menos técnicos que los peruanos pero el trabajo que vienen realizando en dicha federación es a conciencia y apuntan a largo plazo para ver los verdaderos resultados que tanto ansían.

Puedes leer:

Complicado: Guerrero no entrenará con la UCV por ahora

«A corto plazo cumplir con los objetivos que tenemos en Costa Rica, seguir fortaleciendo y mejorando a la selección, nutrirles de jugadores y que tenga un balance importante. Terminando este proceso, me gustaría ejercer como entrenador y buscar mis posibilidades. Quiero empezar mi camino solo y fortalecer bien porque no es una carrera sencilla», declaró Carranza.

De esta manera, el ex portero de FBC Melgar le desea la mayor de las suertes a Perú en lo que quedan en las clasificatorias y espera que, ahora, con el aumento de cupos para clasificar al mundial, puedan volver a las grandes competiciones y dejar al país que tan bien lo acogió, en lo más alto.