El adiós a los muchachos

Columna En la boca del tunel
Columna En la boca del tunel

Por Fernando Jiménez

El Perú ama a su selección. El equipo del pueblo como lo bautizó Menotti en el 78. “Cómo fallarles a ese mar de gente que confía en nosotros para darles una alegría”, decía el DT de la selección argentina. Hoy se despide nuestra selección nada menos que ante Escocia. Un rival justo al que le ganamos en una de las mejores gestas del fútbol peruano. Fue un 3 de junio del 78 cuando el Nene Cubillas y compañía deslumbraron al mundo. Ese golazo inolvidable de tiro libre que rompió las leyes de la Física al dar una curva la pelota en sentido contrario y anidarse en la valla del arquero escocés.

Esta noche el país despide a la selección. Me cuentan que después del partido Ricardo Gareca dará el nombre del que sale. A mí me parece que es Nilson Loyola. Queda Luis Abram porque es polifuncional y puede cubrir la plaza de zaguero central y lateral izquierdo. Será doloroso para Nilson, pero así es el fútbol. No será el primero ni el último. Su mismo entrenador (Gareca) sufrió las inclemencias de la injusticia al ser descartado de la lista para México 86, pese a que clasificó a su selección en ese recordado gol que nos hizo en el Monumental cuando apenas faltaban 7 minutos y acariciábamos la hazaña.

Si nos remontamos a la historia de los desembarcados, lo sufrió Percy Rojas en el 70. Se sopló las Eliminatorias, pero Didí no lo puso en la lista de los viajeros. Tampoco convocó a Andrés Zegarra. Rafael Risco y el “Cachorro” Castañeda fueron como invitados. En el 78 lo desembarcaron a “Cachito” Ramírez por meterse con los militares. Y en el 82 lo dejaron con la ilusión a la “Chochera” de Tim, Alberto Castillo y a Juan “Gol” Caballero. Al desconvocado de mañana se le suman los que estuvieron en este proceso y no van por uno u otro motivo, también por inconductas y decisiones del técnico.

Me imagino el rostro desencajado de Carlos Zambrano. Cómo lamentará haberse ido sin despedirse del hotel donde concentraba Perú. Y eso nunca le perdonó Gareca. Tampoco lo manifestó y eso es peor. Otro es Carlos Ascuez, a quien lo tuvo de back central en la Copa América y parecía que estábamos ante el sucesor de Julio Meléndez. Otro que fue descartado por supuestas inconductas no confirmadas, pero si sospechosas. También está el caso del “Chaval” Benavente, un chico querido por la mayoría del país, pero que no supo ratificar sus cualidades en los amistosos ante Croacia e Islandia en Estados Unidos.

Y ya ni hablar del Caso Claudio Pizarro. Se sacó solo de la selección. Le faltó el tino y asesoramiento necesario para cautivar al respetable. Si quería ir al Mundial hubiese resignado miles de dólares y jugar por Alianza que lo pretendía a inicios de año y no quedarse en Alemania para jugar por el Colonia que se fue al descenso. En Alianza se hubiese hecho querer a punta de goles, pero él sabrá porque no optó por esa opción.

Espero que hoy le demos todo el aliento a nuestra selección. Confiemos en que harán un buen Mundial para alegría más que todo de nuestros niños que viven ilusionados.