El velorio de Kukín

Columna En la boca del tunel
Columna En la boca del tunel

Por Fernando Jiménez

Domingo por la noche. Nos vamos al velorio de Kukín. Nos deslizamos por la Av. La Marina rumbo al Callao. Ya cerramos la edición, solo queda Neto Cavagneri chequeando las páginas por si llegan noticias de último minuto y hay que cambiar. Hay que estar alerta. El periodismo es así. Nos vamos con Juan Carlos Esteves, Raulito Bazán y Carlos Hernández, los últimos practicantes, que van haciendo camino al andar. Quieren ir, los llevo en el auto. Me interesa que los dos últimos se vayan cuajando, en esta clase de coberturas. No todo puede ser clubes y  partidos de fútbol.

Llegamos a la Calle Teatro, donde está la sede del Boys. Estacionamos el auto. No hay quien cuide, pero se acerca un moreno musculoso y nos dice: “No se asusten acá no pasa nada”. Vemos mucha gente en las afueras. Dos o tres colegas filman las imágenes de los que van llegando. Hacemos cola para rezarlo a Kukín en su cajón. Sentimos pena. Se fue tan joven, apenas 44 años. Hay un señor robusto que apura a los que van rezando y observando por el vidrio del cajón. “Rapidito por favor, no demoren mucho que hay gente que quiere despedirlo”.

Rastreamos si hay personajes. Se me acerca uno que está entre la gente y me dice: “Mencho mañana quiero leer su pluma lo que dice de Kukín”. Sonrío, le agradezco sus palabras. Vamos hacía el pasillo, luce oscuro. No hay luz, solo penumbras. Hay un grupo reunido y escucho la voz del Puma Carranza: ¡Mira llegó Mencho!, los demás se ríen. Trato de identificar a todos. Y saludo. Están “Balán” Gonzáles, el Pocho Alfonso Dulanto quien me mira detenidamente: “Años que no te veo”, me dice saludándome. Waldir Sáenz se ríe. El Loco Manuel Dávila también se acerca a saludar. Llega el Zurdo Aliaga, me sonríe. Hola Mencho. A un costado lo veo a Lurita. Por ahí aparece “Machito” Gómez y saluda a todos con seriedad. Balán jala una silla y se sienta.

“Ahí está Mencho, que no le pega a Ahmed”, dice uno. Salta el Loco Dávila y dice: Nooo, sí le dio con palo en su columna. Lo que pasa que ustedes no leen. Otro agrega: Por gusto estudiamos para entrenadores, todos prefieren a los extranjeros y nos quitan la chamba. El Loco Dávila fue jefe del IPD en Tumbes hasta el año pasado. “El nuevo presidente del Gobierno Regional me quiere, pero aún no me confirman. Vamos a ver si se animan y me llaman, por ahora estoy en Lima hasta ver si se hace realidad. ¿Fuiste a ver a Alianza el viernes, Wally?, le pregunto: Claro, estuve en Matute. Es que leí en un diario que no fuiste. Waldir solo sonríe.

Los juntamos para la foto. Ven pues Zurdo, le digo a Aliaga. ¿Oye y Puchungo? Ya se fue mi compadrito, dice Balán. Todos posan para la foto. Detrás de la pared está la insignia del Boys. El Puma me dice para ir a comer un ceviche a Mi Barrunto. Habla, cuando quieres ir. Ya, yo te aviso. Le doy la mano a cada uno de ellos. Quedamos en hacer notas. Cada uno tiene su propia historia. Se fue Kukín. Ya rumbo al auto llegan Angobaldo y Javier Soriano. El primero está triste. Se fue su gran amigo. Chau Kukín. Paz en tu tumba.