La camiseta número 13

Columna del Lobo
Columna del Lobo

Por Juan Carlos Esteves

Desde la antigüedad el número 13 ha estado relacionado con la mala suerte. Hay diversas hipótesis sobre su origen, pero algunas tienen que ver con la última cena de Jesús, en donde los asistentes debieron ser doce y no trece como sucedió. Para muchos Judas Iscariote fue el que estaba sobrando y fue precisamente él quien lo traicionó.

Por eso, en el fútbol hay muchos futbolistas que no la quieren usar. Pero también existen técnicos por una cuestión de cábala, que en un torneo donde ese número tiene que llevarla algún jugador sí o sí, se la dan a un suplente que no tiene opción de jugar en el certamen.

Ahora que salió la lista de la selección para el mundial Rusia 2018, como era previsible el número 13 lo llevará Renato Tapia, un titular indiscutible en la Blanquirroja desde la segunda parte de la eliminatoria. Para el “capitán del futuro” no existe mala suerte.

Tapia es pundonor, temperamento y ganas por triunfar en un campo de juego. Buena marca y algunas veces también tiene gol. A sus 22 años se vislumbra como uno de los buenos jugadores de Perú en la Copa del Mundo. Es tan ambicioso y ganador que no se detiene a pensar que la número 13 que usará en el dorsal le puede hacer una mala jugada.

Para el mundial de México 70, la usó el buen defensa Pedro Gonzales (Universitario), quien no fue tan arrimado por el técnico Didí, porque el brasileño lo hizo jugar ante Marruecos y Alemania.

Sin embargo, para Argentina 78, Marcos Calderón, un técnico demasiado cabulero le dio la número 13 al tercer arquero Juan “Papelito” Cáceres quien en ese año atajaba en Alianza Lima, pero para esa Copa del Mundo, estaba detrás de Ramón Quiroga y Otorino Sartor. No actuó.

Para el mundial de España 82, la camiseta número trece también fue arrimada por el brasileño “Tim”. Se la dio al recio zaguero Oscar Arizaga del Atlético Chalaco. Por supuesto, tampoco jugó ningún partido.

Hoy es diferente. Esa camiseta que usa Renato Tapia está bien considerada. Por eso, no hay temor que en Rusia 2018 triunfará.