Por Fernando Jiménez
desde Moscú, Rusia
Nodhir es el nombre del taxista que nos llevará a Nizhni Nóvgorod, una ciudad que está a 500 kilómetros de Moscú. Nos ha cobrado 350 dólares ida y vuelta con espera a que termine el partido y pagaremos entre cuatro colegas. Llegaremos a las 12 del mediodía. Ya nos dijo Nodhir que no puede ir a más de 80 km por hora. Son colegas que estamos en la resistencia hasta que finalice el Mundial. Los demás ya se fueron, hubiesen querido quedarse, pero sus empresas no les permitieron. De tantos que éramos vamos quedando poquísimos, solo los que tienen derechos como los amigos de frecuencia Latina y RPP y nosotros con Dani Apuy, Arturo León y Andresito Lino, quien oficia de mi reportero gráfico.
No pensaba ir. Muchos viajes cansan y agotan, pero Andrés me convence y me dice: A Francia no lo vas a ver muy seguido en vivo y en directo. Hasta que me convenció. Y acepté. Nodhir viene a las 4 de la madrugada para primero llevar al “Tigrillo” Navarro, quien ya regresa a Lima, y después transportarnos a nosotros para ver ese partido que ha despertado gran expectativa en el mundo futbolístico. Se enfrentan dos escuelas distintas, diferentes, pero con las mismas ansias de clasificar a las semifinales. Cada uno tiene sus fortalezas y debilidades. Pienso que gana el que menos errores cometa.
El maestro Tabárez, un ícono del fútbol uruguayo ya dio a conocer que no juega Edison Cavani. El partido anterior, ante Portugal, hizo un esfuerzo enorme que terminó con fatiga muscular. Lo guardará para el siguiente partido si es que pasan, sino adiós mundial del goleador charrúa. Uruguay tiene seguridad en el arco con Fernando Muslera, una zaga que dirige Diego Godín, con Giménez y Cáceres, cuatro volantes que muerden como perros de presa como Vecino, Betancur, Torreira y Nández, acompañando Laxalt. Y arriba el “Pistolero” Suárez y Stuani, quedando en el banco el “Cebolla” Rodríguez para ingresar ante cualquier eventualidad.
Francia tiene un fútbol más atildado, de elaboración, Lloris en el arco, la zaga comandada por Umtiti, una volante de lujo con Pogbá, de una mixtura impresionante, debe ser hasta ahora el mejor volante del mundo, acompañado por Kanté y Mbappé quien engancha y llega sorpresivamente como un fantasma ante un desborde de Giroud por derecha y Griezmann por izquierda. Los franceses con espacios son letales. Por eso cuando Argentina se regaló lo aniquiló en pocos minutos. No creo que Uruguay le regale los espacios como los argentinos.
Todo está centrado en este encuentro. Más que el Brasil-Bélgica que juegan en Kazán. Los belgas también serán difíciles. Han hecho un buen torneo y lideran la tabla de posiciones en cuanto a resultados se refiere, pero Brasil tiene figuras que pueden desequilibrar en cualquier momento. Con Neymar, Coutinho y Willian con las luces encendidas son un rival temido. Le doy mi venia a Brasil que pasa, aunque no hay que confiarse con los belgas que hasta el momento han hecho un buen mundial.






















