Por Fernando Jiménez
Muy temprano abro mi correo y encuentro una misiva que nos escribe la FIFA. “Estimado Fernando, la Copa Mundial son siempre especiales para todos los aficionado e inolvidables para los medios que cubren el torneo desde el estadio. A nosotros nos sucede lo mismo. Muchas gracias por tu colaboración durante este año que llega a su fin. Te deseamos un feliz próspero año 2019”. Una carta simple, pero que la recibo con mucha simpatía y afecto. Así se manejan las grandes organizaciones. Haber cubierto mi cuarto Mundial (Argentina 78, USA 94, Japón Corea 2002 y Rusia 2018), me llena de una gran satisfacción y alegría tremenda. No siempre se tiene esas oportunidades.
Eso es lo que falta en nuestro país. Ninguna carta de la FPF, ADFP, “U”, Alianza, Cristal, por decir los grandes equipos peruanos a quienes les cubrimos todo el año. Al contrario, nos critican, nos vapulean. Hasta hay presidentes de clubes importantes y queridos que nos amenazan con cartas notariales. Mejor ni responderles. Si quieren hacer juicio que lo hagan. Quizas en algunos días les mostremos los documentos del Scotiabank en la que hay una resolución sobre un embargo. Ese presidente cuestionado cree que con la plata de club, puede derrochar el dinero para hacer un juicio, en lugar de preocuparse en sanear la economía y debe estar satisfecho de poner a un presidente que no le revise las cuentas. En fin, lo dejo ahí. Como si no supiera como se volteó al presidente anterior. Que no despierte al león porque puede ser peor. Y lo dejo ahí.
No pudimos asistir a la Noche de Campeones que hizo la ADFP. El tráfico en Lima está infernal. Pensé llegar, pero los rodados de la avenida Javier Prado no me permitieron acudir a la cita. Por más que tomé precauciones. Fui a la inauguración del estupendo estadio que ha construido Oscar Benavides y con el tiempo se lo van a agradecer. Es muy bonito y debe ser escenario de clubes que andan sufriendo para jugar sus partidos. Todo se lo cargan al Grau del Callao, por si acaso les cuento que este estadio es para tomar en cuenta y no desperdiciarlo. Ya es tarea del nuevo alcalde ponerle iluminación ya que las torres ya están listas.
Se acerca la navidad y el trabajo se recarga. Será un cierre de semana bien larga. Hasta el miércoles para los empleados públicos y privados. Recepciones y festejos en las empresas periodísticas, días festivos de reencuentros y oportunidad para recibir afectos y muestras de cariño. Así como saborear anécdotas imperdibles de nuestra apasionante carrera periodística. Recordar momentos gratos y tristes. La risa infalible de secuencias que ya las teníamos en el olvido. Siempre los cierres de año no llevan a una nostalgia que es difícil superar. Pero siempre con la satisfacción de haber recorrido un trayecto correcto.
La familia es lo más importante en la vida, me dijo una vez el “Chupo” Arriola. La base de una sociedad. Cuánta razón tiene. Los mejores países son los que tienen familias constituidas. Y eso no me olvido más de cuando me dijo mi dilecto y querido amigo.























