Por Fernando Jiménez
Creo que debemos pisar tierra. No somos los mejores, ni lo peores. Lo otro corre por cuenta de quien se la cree. Escapa el análisis la caída ante Costa Rica. La mitad del equipo base fue suplente. Los que sugerían que Gareca debe poner a este o aquel, ahora se quejan y afirman que no sirven para la selección. Los rivales no son tontos. Ellos también deben tomar precauciones. Y no se van a abrir de piernas para que los ataquemos. Ecuador se nos cerró bien, nos jugó fuerte como una especie de ablandamiento y en el segundo esperaron lo que venga y llegaron esos dos goles con los que nos ganaron.
Un técnico no debe cerrarse en un sistema. Si nuestro potencial está por las bandas (Carrillo y Flores) el que nos estudia nos va a neutralizar. Si la combinación Trauco, Yotun y Paolo, que fue nuestro caballito de batalla, por el momento ya no puede ser. Hay uno que falta en ese engranaje y es Paolo. A Bielsa le tomaron la mano en Japón – Corea 2002 y lo dejaron afuera a Argentina. Él tenía su potencial en el “Piojo” López y el Killy Gonzáles por las bandas y se resistió en poner a dos nueves: Batistuta – Crespo. Ese entercamiento le costó la eliminación temprana. Ya le habían tomado la mano a su sistema que le permitió arrasar en las Eliminatorias para ese Mundial.
Cuando un técnico se come los libros, a veces le puede jugar en contra. Hay inteligentes teóricos y hay también de los prácticos. Los dos sirven, porque en el fútbol todo sirve y nadie es dueño de la verdad. Ricardo Gareca es un técnico inteligente. No debe repetirse. Los sistemas deben ajustarse a la calidad de jugadores que tiene. Su 4-2-3-1 le dio resultado. ¿No será momento de cambiar? En algunos partidos, más que individualidades me gustaría ver variantes en el sistema. Él ha intentado proteger a Ruidíaz, haciendo enganchar a Farfán. Pero no ha dado resultado. En el último partido lo puso a Benavente y tampoco fue alivio para la “Pulga”, si a ello se suma su trauma sicológico de no poder embocarla, peor aún.
Todo eso debe haber visto Gareca. Lo debe tener analizado, supongo. Solo le quedan dos amistosos en marzo antes de ir a la Copa América. Él sabe, y lo dijo en la conferencia de Prensa, que su zona defensiva hace agua. Nos han metido muchos goles en el promedio. A veces no es culpa entera de los zagueros, sino de los soportes, de las ruedas de auxilio. Antes, yo veía tapar los centros a Carrillo desde la izquierda y a Flores de la derecha, ahora no veo eso. Podemos cambiar quizás haciendo jugar a dos contención netos juntos con Tapia y Aquino, por ahí contienen más y neutralizan los contra ataques. Si usamos el esquema ofensivo, es lógico que tengamos que sufrir esto. Y si a todas esas falencias no le agregamos el plus de la táctica fija, era previsible que perdamos los dos partidos.
La selección tiene que volver a ilusionarnos. Tengo fe que volveremos a tener el funcionamiento de hace poco, pero para eso debemos pisar tierra. El haber ido al Mundial no nos puede someter a pisar huevos. De vuelta y a acomodarse.























