Por Fernando Jiménez
Empiezo a revisar la biografía del cuestionado presidente de la Federación Peruana de Fútbol, Edwin Oviedo y rescato datos interesantes sobre su meteórica carrera empresarial. Nació en Urcos, Cusco, el 10 de enero de 1971. Cuando solo tenía 7 años su padre murió de un infarto al corazón. De pequeño tuvo que ayudar a su hermana Auria a sacar adelante la pequeña tienda de abarrotes que tenían. En 1990 los cinco hermanos Oviedo Picchotito establecieron un almacén en el Mercado Mayorista de La Parada e iniciaron la distribución de arroz, azúcar y otros alimentos a nivel nacional.
En 1998 la familia consolidó el Grupo Oviedo -liderado por Edwin- e incursionaron en el transporte de carga con la Operadora Logística Asturias en la que distribuían al por mayor azúcar con la empresa Shema SAC. Este último rubro se convirtió en la actividad principal de la familia e, indirectamente, influiría en la incursión de Edwin Oviedo al fútbol peruano. Cada uno de sus hermanos administra las operaciones de la empresa en distintas partes del país. En el 2002 el Grupo Oviedo decidió comprar las acciones de otro grupo azucarero Huancaruna, en la empresa Pomalca lo que obligó a mudarse a Chiclayo.
Dos años después el conglomerado pudo tomar posesión de la azucarera gracias a la aprobación de la Ley de Protección Patrimonial, que fue bautizada, por ese entonces, como la Ley Oviedo. De esta manera, se convirtió en el accionista mayoritario de Tumán, que junto a Pomalca se convirtieron en la principal fuente de ingresos de la familia. Esa norma, seguramente arreglada en el Congreso, por aquellos años, protege al Grupo Oviedo contra los embargos del patrimonio Pomalca y Tumán. Esto significa que las deudas que mantienen estas empresas con el Estado y con empresas privadas pueden ser cobradas mediante embargos.
En el 2007, Edwin Oviedo incursionó en la dirigencia del Juan Aurich de Chiclayo. Primero empezó apoyándolo económicamente y dice que lo hizo “en agradecimiento al pueblo de Lambayeque”. Un año después se convirtió en el presidente del club y en el 2011 consiguió su primer título profesional. A partir de ahí su ascenso fue meteórico y su éxito empresarial lo trasladó al fútbol. Sus amigos más cercanos lo definen como una persona humilde que sabe escuchar y que, como todo buen hombre de negocios, se rodea de las personas adecuadas que sepan más que él sobre determinado tema.
El 18 de diciembre del 2014 fue elegido presidente de la FPF, al vencer en las elecciones a Federico Cúneo por 21 votos a 14. Asumió al cargo el 5 de enero del 2015. Su primer acierto fue nombrar como asesor a Juan Carlos Oblitas, quien trajo a Ricardo Gareca a dirigir a la selección peruana. Mantener al ingeniero Juan Antonio García Pye como Gerente de Selecciones. A Víctor Villavicencio, asesor legal. Y lo tiene como consejero a Felipe Cantuarias, ex funcionario de la Backus e integrante de su directorio en sus empresas Tumán y Pomalca. Y también al economista Juan Matute como Secretario General de la FPF.






















