Se nos fue el “cholo” Trelles

Columna En la boca del tunel
Columna En la boca del tunel

Por Fernando Jiménez

Efraín Trelles Arestegui dejó este mundo la madrugada del domingo cuando tenía 67 años. Ex alumno del Colegio Alemán Alexander Von Humboldt, promoción 1970. Natural de Andahuaylas, perteneciente a una familia de hacendados. Además de periodista deportivo fue historiador y autor de varios libros. Polémico, audaz, proclive a los debates y dueño de un léxico difícil, enmarcado en lo diferente y buscándole siempre la vuelta a las aseveraciones. Transgresor del idioma y crítico mordaz cuando la situación lo requería. Hablaba muy bien el quechua y le gustaba parlar en ese dialecto para impresionar.

Lo conocí en 1989 cuando era redactor del desaparecido diario Página Libre que dirigía Guillermo Thorndike. Al siguiente año pasó a las filas del diario Ídolo, fundado por Lorenzo Villanueva. Después se fue a Expreso y de ahí, años después, fue Jefe de Deportes de La Rotativa Deportiva en RPP. Hace poco volvió a escribir una columna en Expreso, después fue panelista de Gustavo Barnechea en Frecuencia Latina y finalmente recayó en el programa La Cátedra de Radio Nacional. Sus más íntimos amigos lo llamábamos simplemente “El Cholo”, apelativo con el que lo bautizaron en el Colegio Von Humboldt.

En 1994 lo encontramos en el estadio “Rose Bowl” de Los Ángeles en la final del Brasil – Italia que ganaron por penales los brasileños y se consagraron Tetracampeones del Mundo. Había sido acreditado por Expreso para cubrir el Mundial. Sucede que recién nos veíamos porque él cubrió en otras sedes como Nueva York y Orlando. “Hola Chomen (así me decía) recién te encuentro. Tenemos que hacer fuerza por Brasil, ellos son sudamericanos y nos conviene un título más”, me dijo mientras caminábamos hacia el Palco de Periodistas donde nos esperaban Jorge Esteves y Jorge Barraza, quienes también fueron a cubrir ese mundial.

Nos volvimos a encontrar en el aeropuerto Jorge Chávez en 1997 cuando nos íbamos a cubrir el Preolímpico Sub 23 en Tandil (Argentina), sede de Perú. Pero los de Migraciones no lo dejaron salir. Tenía impedimento de salida por el juicio que le hizo el árbitro Antonio Arnao. En Expreso lo tildó de ladrón en un partido que el ahora ex árbitro supuestamente había perjudicado a la “U”. “Usted no puede salir señor. Tiene que pedirle permiso al juez y si mañana lo trae pasa, sino no podrá viajar”. Le dijo la fría voz del funcionario de Migraciones. “Anda nomás Chomen, mañana nos vemos en Tandil”, me dijo despidiéndose. A los dos días ya estaba en Tandil y de remate le agarró la gripe y lo tuve que atender en su cuarto del hotel ofreciéndole té con limón”.

Hace pocos días compartimos cabina en los estudios centrales de La Cátedra de Radio Nacional. Éramos compañeros del panel que dirige Martín “El Cura” Fernández. Hablamos de amigos en común del Colegio Von Humboldt. Fue la última vez que nos vimos. Hasta siempre “Cholo” querido, pensar que la primera vez que nos vimos me caíste chuño, pero al conocernos más te empecé a querer. Siempre le buscabas cinco pies al gato. Hasta te hacía bromas cuando la pegabas de maratonista y aunque llegabas último siempre te tenías fe. Si hasta tuviste la desfachatez de correr en la Maratón de Nueva York, lo que nunca te pregunté si llegaste o te quedaste en la mitad del camino. Que Dios te tenga en su gloria.