Una estrella que perdió la luz. Beto Da Silva.
Ansiados de nuevas figuras y sin que nadie lo espere, apareció un joven jugador de 16 años, delantero y que destrozaba a quien se le paraba adelante, hasta se atrevió a anotar un golazo de chalaca y todos los comenzamos a endiosar. ¿Quién era? Beto Da Silva, quien ahora, ya con 27 a visto pasar su carrera en un segundo.
Sporting Cristal tenía una joyita y es que así lo comenzaba a catalogar la prensa que esperaba cada fin de semana para ver en acción al joven jugador que luego de sendas actuaciones, fue vendido al PSV, donde militó Jefferson Farfán y Reimond Manco. Da Silva llegaba con bombos y platillos a Países Bajos, dejando a un Perú totalmente ilusionado con lo que se venía.
El jugador estuvo en Países Bajos poco tiempo y no tuvo mucha continuidad, ni causó mucha noticia, es así como prefirió regresarse a Sudamérica, exactamente al Gremio de Brasil, quienes lo acogieron y esperaban que, de una vez por todas, demuestre todo su potencial y los ayude a alcanzar la Copa Libertadores de ese entonces que, al final de temporada, sí la alcanzaron pero Beto, no sumó ni un minuto.
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Así partió y tomó otro rumbo su carrera, yéndose a Argentinos Juniors. Ahí fue más de lo mismo, no tuvo minutos, su estadía fue muy corta y continuó por ese camino, llenándose de equipos donde ni jugada como Tigres UANL, Lobos BUAP, RC Deportivo, hasta que, en una apuesta que era una moneda totalmente al aire, Alianza Lima lo repatrió.
Un cambio de aires, regresar al Perú y comenzar otra vez de cero, parecía la mejor idea pero, un jugador que con su corta carrera, tenía infinidad de lesiones y desconfianzas, fue más de lo mismo. Llegó al club íntimo entre bombos y platillos y se fue sin pena ni gloria. Hasta se fue al descenso con Alianza Lima.
Con la cabeza cabizbaja, ancló en la César Vallejo, el técnico José Guillermo Del Solar, pretendía llegar a él y renovarlo de confianza para que vuelva a ser aquel jovencito de 16 años que hacia que la gente se pare de sus asientos para ver su magia pero, otra vez, Beto, fue más de lo mismo.
Ya casi en la actualidad, se fue a FBC Melgar donde su destino ya estaba hechado, no logró acoplarse, parecía otro jugador con la misma historia de los demás. Este 2024, ya con 27 años, sorpresivamente, el ADT de Tarma, apostó por él y, si bien viene jugando muchísimo más que antes (jugaba poco o nada), sin lugar a dudas, Humberto… El Beto que todos conocimos, ya no es el mismo.



















