Por Fernando Jiménez
Desde Rusia
“Uno busca lleno de esperanzas el camino de los sueños…”, dice la letra del tango Uno, del genial Enrique Santos Discépolo. Y eso es lo que busca la selección argentina en este difícil partido que sostendrá ante Nigeria buscando su clasificación a los octavos de final en este Mundial. La prensa argentina es lapidaria. Le dan de alma. Salen todos los trapitos sucios guardados en el armario secreto. Aflora la bronca. El desencanto, la desilusión y la frustración. Que se vayan todos, que no joda Messi y sus amigos. Sampaoli perdió gobernabilidad. No tiene los galones suficientes para manejar un grupo difícil e inmanejable.
Brasil le gana ajustando a Costa Rica. Un 2-0 que aflora cuando agonizaba el partido. Y al final llora. Se arrodilla. Agradece lo que pudo ser una catástrofe minutos antes. Las imágenes dan la vuelta al mundo. Se emociona como si le hubiesen ganado a Alemania. Los “Ticos” se lamentan. Tanto nadar para morir en la orilla. Tite gritó el gol de Coutinho con tanta emoción contenida que se resbaló y cayó al suelo. Así está el Mundial de parejo. No hay favoritos, aunque yo me quedo con Francia. Me impresionó su jerarquía. Es un firme candidato.
Pogbá le declara a la prensa que debimos tener mejor suerte. La prensa internacional nos trata con cariño. No escatiman elogios. Uno los toma con la serenidad del caso. Hemos perdido dos partidos, no es para tanto. Argentina vocea a Ricardo Gareca, los periodistas gauchos señalan que está en el lote del “Cholo” Simeone, del “Muñeco” Gallardo, de Mauricio Pochettino, quien dirige en la Premier League. Pero también se preguntan: ¿podrán con Messi? Se filtra un WhatsApp en la que Simeone le cuenta infidencias a un amigo de lo que sucede en la interna de la selección. El “Kun” Agüero le dice al aire a su técnico: Qué haga lo que quiera
El ‘Caí’ Aimar dice en Fox que “hasta Perú juega más que nosotros. No la meten, pero tienen una idea de juego. Nosotros qué…”. Se pelean entre ellos. Alguien filtra por ahí que los jugadores le han pedido al ‘Chiqui’ Tapia, presidente de la AFA que el último partido no dirija Sampaoli, que lo haga Jorge Luis Burruchaga, quien oficia de Secretario Técnico de la Selección, sin permiso de Sampaoli. Es decir, pasan por encima de “El Hombrecito”. Y eso sería nefasto. Se iría contra el principio de autoridad. No se puede concebir. Una total falta de respeto contra el DT, por más que su apetito de poder y su angurria lo llevó a asir un fierro caliente. Fue por lana y puede salir trasquilado.
Un dilecto amigo y colega, quien prefiere que no lo mencione, me decía mientras cenábamos en el Centro Comercial de la Plaza Lenin, con plena lluvia: “Si Argentina le gana a Nigeria y clasifica, anota bien, disputa el título del mundo”. No le discutí. Ya sucedió en otros mundiales. No creo que Argentina vuelva a jugar tan horrible como lo hizo ante Croacia. Tuvo una actuación desesperante, pero también es cierto que no es ahora, ya desde hace un tiempo no da un pie en bola. Solo es la consecuencia de lo que hace Messi y los diez que lo acompañan.
Así está el Mundial. Aún no deslumbran los que llegaron como favoritos. No vemos tampoco hasta ahora un alto nivel. Me preguntan algunos colegas si se puede comparar con otros mundiales. Les digo que cada Mundial es una foto distinta. Algunos volvieron a Moscú. Otros ya estamos enrumbando a Sochi, que está a tres horas de vuelo. Los aviones de algunas líneas aéreas son vetustos. Ayer casi se cae uno con varios peruanos a bordo. Tuvo que aterrizar de emergencia. Pudimos estar ahí, pero no fue así. Así es este trabajo de riesgoso, aunque siempre protegidos por la voluntad del Divino Redentor.






















