Por Fernando Jiménez
Vivimos engañados. Todos creíamos que en la Federación había mucho dinero. Claro, veíamos sponsors, empresas importantes que apoyaban, estadios repletos por las eliminatorias, partidos amistosos en el exterior con escenarios colmados de peruanos. Nadie se hubiese atrevido a pensar que íbamos a tener un déficit de más de 4 millones de dólares. Tuvo que caer preso Edwin Oviedo para que la Fiscal se levante la oficina de la FPF y recopile todos los documentos que a la postre salió a la luz y se filtró a la prensa deportiva. Claro, por una cuestión de horario en el cierre, nos adelantó el “Tigrillo” Navarro en Exitosa y dio la primicia.
El despilfarro es evidente. Para mí el culpable es Edwin Oviedo junto a su socio Juan Matute. Oviedo por subestimar a los dirigentes de su directorio y darles el manejo de la FPF a sus asesores y funcionarios. Ahora algunos de ellos escondidos debajo de su cama. ¿Qué sabía Oviedo de fútbol antes de ser presidente?. Aquí también es culpable Lozano por darle su puesto en las elecciones traicionando a Federico Cuneo. Y cuando uno no sabe nada de nada, se refugia en asesores que le llenan la cabeza de pajaritos y se lo comieron vivo, con zapato y todo. Con sueldos de escándalo y onerosos, como si estuvieran trabajando en la FIFA.
En diciembre del año pasado leí una entrevista que le hizo Gestión a Juan Matute, inclusive se lo hice saber en la Ceremonia de Premiación al campeón 2017. En esa entrevista decía esto: “Acababa de dejar el Banco de Crédito después de 30 años. Quería hacer una actividad que me permitiera trascender (vaya de qué manera trascendió). Fui pasando por todas las unidades del banco, viendo las grandes compañías, los más importantes proyectos, la banca Pyme, pero con la convicción que detrás de los negocios están las personas”. La verdad que pensé y creí que iba a revolucionar en materia económica la FPF. Perdí. Me engañó. Un buen administrador no puede gastar más de lo que ingresa.
Y siguió desacreditando a la gestión anterior: “Cuando llegué a la FPF no existía organización, no había un organigrama, no había gerentes en esas áreas. Habían trabajado con empresas importantes firmando contratos de marketing, sin disponer de un equipo especializado. Hoy por hoy, podemos sentarnos con cualquier empresa del mundo porque el fútbol necesita socios de largo plazo y eso lo hemos conseguido con creces”. El déficit de cuatro millones de dólares es el resultado de esa “brillante gestió”n. Si fuera profesor de Economía o de Principios de Administración le pongo cero.
Urge una conferencia de Prensa para que se aclare esto. Es el resultado de dejar manejar la FPF a quienes creen saber mucho de gestión. Dicen los folios deslacrados que el Comando Técnico cobró 4 millones y pico de dólares de premios. A ver si Gareca aclara esto, no vaya a ser que la plata se quedó en el camino y lo que refleja el papel no es verdad.























