Los Girasoles de Rusia

Selección rusa
Selección rusa

Columna En la boca del tunel

Por Fernando Jiménez
desde Moscú, Rusia

A mi lado estaba sentado un periodista ruso. Dios mío cómo temblaba y como se emocionaba. Era un tipo de unos 40 años, rubio con barba y con cara de bueno. Hablábamos por señas o en inglés masticadito. Pero las emociones no tienen idioma, lengua, ni dialecto. Son emociones propias de un ser humano. Cuando Aspas falló el segundo disparo se paró enloquecido del pupitre y me abrazó. Creo que hasta me dio un beso. Tanto me habré sorprendido qué ni recuerdo. Solo veía en la tribuna a las lindas rusitas con lágrimas en los ojos gritar: ¡Raasia, Raasia, Raasia!. Así se escucha en la fonética de ellos la palabra Rusia. Habían eliminado a España, nada más y nada menos.

España llora. Un país que invierte millones y millones en compra de futbolistas muerde el polvo de la derrota al irse también en los octavos. A España le faltó astucia. Por momentos su fútbol invitaba al bostezo. Mucho lateralizaba. En exceso. Claro, los rusos le plantearon bien el partido y no le dejaron espacios. Empezaron con un clarito 5-3-2. Iznatevich ante la entrada al cabezazo de Sergio Ramos apenas a los 12 de iniciado el encuentro. Ahí se vio como salió el técnico Cherchesov para ordenar el adelantamiento de sus líneas y cambiar el sistema.

En honor a la verdad el partido no era agradable. El que se movía bien arriba tratando de sorprender era Isco, pero no tenía el complemento de Asensio ni de David Silva. No logro entender porque Fernando Hierro no puso de arranque a Andrés Iniesta. Jordy Alba se proyectaba por su banda tratando de ayudar a Isco y Busquets quedaba para ser el soporte de Sergio Ramos y Piqué. La pelota la tuvo España, la posesión como dicen ahora los analistas, pero carecía de profundidad. El exceso de pases laterales sin verticalidad no le hacía ni cosquillas a la zaga rusa

Fue alucinante ver a las chicas y chicos voluntarios que siempre recluta la FIFA para los Mundiales y sirven como asistentes y traductores de los enviados especiales, festejar y gritar de alegría. Toda Rusia estaba feliz. Se habían tumbado a un tiburón. A decir verdad, el suplementario jugó en contra de los españoles. Se notaba en cada pelota dividida que los rusos tenían más fortaleza cuando disputaban el balón. Se notaba un gran ordenamiento defensivo. Rusia hacía su negocio ante un España desesperado que sentía que se le iba la clasificación de las manos.

Los héroes de los ganadores fueron su entrenador Stanilav Cherchechov por la forma como planteó el partido. Después le sigue en orden de méritos el arquero Akinfeev al atajar los dos penales en la definición. Asimismo, me gustaron sus dos puntas Dzyuba y Golvin y demás está decir sus centrales que no dieron tregua cuando atacaban los españoles. Rusia festejó en las calles. Salieron los autos con sus banderas y se reunieron en la Plaza Roja lo que interrumpieron el tráfico y lo sufrimos en nuestro intento de regresar al hotel. Más de dos horas en el taxi esperando que se descongestione el tránsito.

Ahora los rusos deberán enfrentar a Croacia que le ganó también en definición por penales a Dinamarca. Y está para cualquiera, no se puede pronosticar nada porque este Mundial está lleno de sorpresas. Vamos a ver qué es lo que pasa en lo que falta del mundial.