Perú: No existe renovación de delanteros

Paolo Guerrero:
Paolo Guerrero: "Alianza Lima no me quiso"

En la selección peruana tenemos una gran carencia de delanteros de cara al futuro.

En esta Copa América 2024 nos estamos presentando con muchos jugadores de los cuales ya practicamente será su último torneo y muchos hasta peligra su participación el próximo mundial por la edad que tendrían en dicho año. Es por eso que es común que se hable de la urgencia de hechar una mirada atrás y ver a quienes tenemos.

Una de las necesidades que tenemos por cubrir es en la parte de arriba, la delantera necesita ya un aire de mayor juventud que nos permita alinear a nuevos proyectos con ganas de comerse al mundo, que tengan una mentalidad ganadora y que quieran brillar por luz propia pero, ¿Es mucho pedir?

Actuamente contamos con un veterano Paolo Guerrero, que con sus 40 años, es nuestra mayor carta de gol, derrepente no por que viene en una racha goleadora importante, sino porque simplemente no hay más. Pasan los años y, aunque se intenta con uno y otro, a las finales Paolo siempre está al pie del cañon para vestir la blanquiroja.

Puedes leer:

Luis Urruti es jugador de Mannucci

Ante la necesidad de sumar elementos para que Paolo Guerrero tenga un recambio y pueda tener un descanso también, milagrosamente apareció Gianluca Lapadula. El peruano – italiano a sido un salvavidas dentro de una selección que no encontraba el sendero. Lapadula gracias a su desempeño se a ganado rápidamente el corazón de los peruanos y es él y diez más en la selección peruana.

Pero, ¿Qué más tenemos? 

Con el paso del tiempo hemos probado con muchos delanteros del momento que derrepente tenían chispasos en un pobre fútbol peruano y nos aferrábamos a eso para prenderle velitas y sea el tan ansiado goleador que esperamos pero ninguno de ellos a podido cumplir con ese sueño.

Entre los nombres más conocidos aparecen Yordi Reyna, Matías Succar, Alex Valera, José Rivera, Ruidiaz, Ormeño pero así como llegaron, fueron estrellas de paso por la selección y se terminaron yendo sin pena ni gloria. No hay trabajo en menores, no hay apuesta por los jóvenes peruanos y el futuro parece muy sombrio.